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Todos somos Chávez

28 Ene

Poema enviado por nuestro camarada Víctor Manuel Ramos desde Honduras

Che fidel chavez Allende

 

Después del cataclismo inicial,
desde el fondo de la mar océano
surgio la tierra innominada,
arrullada en su letárgico sueño.

Por las espumosas olas
desde el oriente y el poniente,
se levantaron imponentes
los pinos y las sequoias,
los liquidámbar y los robles.

Y tras ellos vinieron los yacarés
y los flamencos con medias rosadas,
para servir de personajes
en los cuentos de Horacio Quiroga.

Los búfalos de las sabanas
y los leopardos de las selvas,
los pargos y los salmones en los ríos
y los lagos en donde se retratan las estrellas.

Hasta que, amasados con maíz
los hombres y las mujeres
se distribuyeron la buena tierra
para sobrevivir en paz con la naturaleza
en comunión constante con los dioses.

Se levantó la piedra para construir ciudades
bañadas con luz del alba
y se pusieron las guacamayas en jaulas invisibles
y por las calles corría una brisa
con trino de agua
depositada en las vasijas de barro cocido.

Pero un día se quebró la paz.
Desde el lejano naciente llegaban
los hombres rubios en soberbias carabelas
montados a caballo sobre las sabanas y las montañas
vomitando fuego y cercenando el viento con sus espadas.

Para aliviar el martirio levantaron sus armas y sus huestes
Caupolicán, Lempira, Hatuey y muchos caídos
en el inicio de una lucha centenaria
en contra de quienes nos robaban la tierra,
la paz, el aire, los dioses.

Un quetzal de irisadas plumas
alzó su vuelo libertario y recorrió el continente.
Levantando espíritus guerreros
en contra de los usurpadores.

Las campanadas de Dolores hicieron eco
en la espada de Bolívar y en el sable de San Martín
mientras en el Centro de América
Morazán batallaba en contra de los traidores
y Martí hinchaba su verbo y empuñaba su fusil
por la libertad de Cuba.

Pero los malvados echaron suerte con la túnica de Bolívar
y repartieron nuevamente la tierra americana
a las grandes compañías transnacionales
que royeron el oro, el cobre, el banano y la olorosa madera,
que sometieron a sus designios
a sus peones tiranos
con la ilusión de que gobernaban los pueblos.

Fue precisa la presencia de Fidel y del Che
para conmover la columna vertebral del continente
con las nuevas banderas de paz y de autodeterminación,
con la nueva ilusión de ser libre de cualquier yugo
colonial o neocolonial con la con la consigna de Patria o muerte.

Tras su bandera por una verdadera liberación
levantaron sus ánimos guerreros
los pueblos americanos del Sur del Río Bravo
y surgieron los soldados nuevos
los nuevos héroes que devoraran
las entrañas de quienes se autoproclamaron nuestros dueños.

Ahí estaban con sus pechos endurecidos por la lucha:
Pablo Neruda, Jacques Stephen Alexis, Recabarren, Luis Corvalán, Caamaño Deñó,
Salvador Allende, Carlos Luís Prestes, Rigoberto Padilla,
Fonseca Amador, quienes aprendieron las lecciones
dictadas desde las Segovias
por Augusto César Sandino.

Pero había un pueblo rico en petróleo,
rico en dignidad, rico en amor por la vida,
que se debatía en la humillación y la miseria.
Por un grifo se drenaba toda la riqueza de esas tierras
y apenas se salpicaban migajas para medio paliar el hambre.

Los gobernantes se enclaustraron en los palacios
y levantaron muros para aislar al populacho,
mientras recibían y disfrutaban la paga indecorosa
con que el imperio les recompensaba la traición.0

Tanta humillación y tanta miseria
conmovieron los huesos de Bolívar en su tumba
a tal grado que se reencarnó en el pueblo venezolano
y les dotó de un líder auténtico
lleno de valor para luchar a brazo partido
en contra de los enemigos de su pueblo.

Con el corazón lleno de amor para curar las llagas centenarias,
con una voz crispante que recorre
las elevadas cordilleras y los extensos valles y selvas del continente
con la orden de marchar para ser libres.

Hugo Rafael Chávez se llama
el nuevo depositario del legado bolivariano
que con la espada del libertador
devolvió la libertad a Venezuela
sumida hasta entonces en la ficción de una falsa democracia.

Y fueron tras él los campesinos,
los obreros, los pobladores, los hombres trabajadores del campo,
las madres que luchaban por mejor escuela para sus hijos,
por medicina para la vida,
por la recuperación de las riquezas nacionales,
por el izamiento de una nueva bandera bolivariana
representativa de un hombre nuevo,
forjado en la lucha y centinela de la libertad.

Llamó Hugo Rafael Chávez
a todos los pueblos del continente
a cobijarse en los pliegues de la capa de Bolívar,
y multiplicó las espadas del libertador,
para recuperar, en lucha tenaz, la vida
de los pueblos de América
convertidos en dueños de sus destinos,
sin más amos que su voluntad acerada de ser libres por fin.

Tras él van múltiples batallones
liderados por Evo Morales, por Rafael Correa,
por Cristina Fernández, por Lula Da Silva,
por Daniel Ortega, por Manuel Zelaya,
elevando el estandarte de la unidad,
la unidad de los pueblos por la vida,
por la felicidad, por el disfrute de las riquezas
que nos dio la naturaleza,
por el futuro de los niños
y la liberación de la mujer,
por el rescate de los indios
como legítimos dueños de sus tierras y su sabiduría.

Y lo que comenzó como una derrota militar
seguida de las burlas de la prensa amansada
se ha convertido en una inmensa onda de libertad
que estremece a los pueblos americanos
unidos en la lucha, en el amor, en la fraternidad,
y que quieren ser como los bolivarianos de Venezuela
ahora dueños del azúcar y los cañaverales,
de los metales y las minas,
de los mares y sus peces,
de la tierra y sus frutos
del bosque y sus ríos y sus árboles centinelas,
de la fábrica y sus productos,
del palacio de gobierno y sus decisiones
de su libertad y su destino.

Por eso el mandato del comandante,
la orden del día incontrastable,
Todos por la unidad,
Todos por la libertad,
Todos por una sola patria grande redimida,
Todos por la paz y el bienestar,
Por el alfabeto y la salud, por la tierra
Y el trabajo noble. Todos por Bolívar
Y su sacrosanto ideal de que seamos libres de verdad.

Todos tras la ruta que ha fijado el comandante Hugo Chávez:
porque todos somos América,
todos somos un pueblo combatiente,
todos somos Fidel, todos somos El Che,
todos somos Chávez.

Es decir, somos la República Bolivariana de América.

Víctor Manuel Ramos
Tegucigalpa, Diciembre de 2012
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¡Con la Revolución todo, contra la revolución nada! Por: Raúl Bracho

28 Sep

El problema con los intelectuales de izquierda no puede terminar siendo una fuerza para el fracaso de la revolución. Sus críticas no pueden tener sentido si terminan sirviendo para destruirla. Es preciso en la Venezuela post Chávez y ante la próxima elección parlamentaria que sepamos enfrentar y solventar las diferencias a riesgo de que una pequeña parte de la población chavista, se abstenga o no vote, abriendo el paso a la pérdida de la V República. El costo político de los errores no sería para el gobierno, no. Sería para la Revolución que terminará sepultada.

Aquí les traigo este material que me envió mi camarada y amiga La Polilla Cubana, quien desde la isla está preocupada ante los enfrentamientos que tenemos quienes escribimos desde la izquierda. Este grandioso discurso de Fidel, en reunión con los artistas e intelectuales, me parece fundamental para el estudio y la reflexión de todas y todos. Lo importante para un revolucionario es la Revolución, en nuestro caso la preservación del poder político y militar para lograr el gran desafío de todas las revoluciones, la construcción del socialismo en una transición pacífica, como lo ideo y visualizó Hugo Chávez. 

Fidel Castro

DISCURSO PRONUNCIADO POR EL COMANDANTE FIDEL CASTRO RUZ, PRIMER MINISTRO DEL GOBIERNO REVOLUCIONARIO Y SECRETARIO DEL PURSC, COMO CONCLUSIÓN DE LAS REUNIONES CON LOS INTELECTUALES CUBANOS, EFECTUADAS EN LA BIBLIOTECA NACIONAL EL 16, 23 Y 30 DE JUNIO DE 1961.

“Compañeras y compañeros:

Después de tres sesiones en que se ha estado discutiendo este problema, en que se han planteado muchas cosas de interés, que muchas de ellas han sido discutidas aunque otras hayan quedado sin respuesta —aunque materialmente era imposible abordar todas y cada una de las cosas que se han planteado—, nos ha tocado a nosotros, a la vez, nuestro turno; no como la persona más autorizada para hablar sobre esta materia, pero sí, tratándose de una reunión entre ustedes y nosotros, por la necesidad de que expresemos aquí también algunos puntos de vista.

Teníamos mucho interés en estas discusiones. Creo que lo hemos demostrado con eso que llaman “una gran paciencia” (RISAS). Y en realidad no ha sido necesario ningún esfuerzo heroico, porque para nosotros ha sido una discusión instructiva y, sinceramente, ha sido también amena.

Desde luego que en este tipo de discusión en la cual nosotros formamos parte también, los hombres del gobierno —o por lo menos particularmente en este caso, en el mío— no estamos en las mejores ventajas para discutir sobre las cuestiones en que ustedes se han especializado.  Nosotros, por el hecho de ser hombres de gobierno y ser agentes de esta Revolución, no quiere decir que estemos obligados… Quizás estamos obligados, pero en realidad no quiere decir que tengamos que ser peritos sobre todas las materias. Es posible que si hubiésemos llevado a muchos de los compañeros que han hablado aquí a alguna reunión del Consejo de Ministros a discutir los problemas con los cuales nosotros estamos más familiarizados, se habrían visto en una situación similar a la nuestra.

Nosotros hemos sido agentes de esta Revolución, de la revolución económico-social que está teniendo lugar en Cuba.  A su vez, esa revolución económico-social tiene que producir inevitablemente también una revolución cultural en nuestro país.

Por nuestra parte, hemos tratado de hacer algo.  Quizás en los primeros instantes de la Revolución había otros problemas más urgentes que atender. Podríamos hacernos también una autocrítica al afirmar que habíamos dejado un poco de lado la discusión de una cuestión tan importante como esta.

No quiere decir que la habíamos olvidado del todo: esta discusión  —que quizás el incidente a que se ha hecho referencia aquí reiteradamente contribuyó a acelerarla— ya estaba en la mente del gobierno.  Desde hacía meses teníamos el propósito de convocar a una reunión como esta para analizar el problema cultural. Los acontecimientos que han ido sucediendo —y sobre todo los últimos acontecimientos— fueron la causa de que no se hubiese efectuado con anterioridad.  Sin embargo, el gobierno revolucionario había ido tomando algunas medidas que expresaban nuestra preocupación por este problema.

Algo se ha hecho, y varios compañeros en el gobierno en más de una ocasión han insistido en la cuestión. Por lo pronto puede decirse que la Revolución en sí misma trajo ya algunos cambios en el ambiente cultural:  las condiciones de los artistas han variado.

Yo creo que aquí se ha insistido un poco en algunos aspectos pesimistas. Creo que aquí ha habido una preocupación que se va más allá de cualquier justificación real sobre este problema. Casi no se ha insistido en la realidad de los cambios que han ocurrido con relación al ambiente y a las condiciones actuales de los artistas y de los escritores.

Comparándolo con el pasado, es incuestionable que los artistas y escritores cubanos no se pueden sentir como en el pasado, y que las condiciones del pasado eran verdaderamente deprimentes en nuestro país para los artistas y escritores.

Si la Revolución comenzó trayendo en sí misma un cambio profundo en el ambiente y en las condiciones, ¿por qué recelar de que la Revolución que nos trajo esas nuevas condiciones para trabajar pueda ahogar esas condiciones? ¿Por qué recelar de que la Revolución vaya precisamente a liquidar esas condiciones que ha traído consigo?

Es cierto que aquí se está discutiendo un problema que no es un problema sencillo.  Es cierto que todos nosotros tenemos el deber de analizarlo cuidadosamente.  Esto es una obligación tanto de ustedes como de nosotros.

No es un problema sencillo, puesto que es un problema que se ha planteado muchas veces y se ha planteado en todas las revoluciones. Es una madeja —pudiéramos decir— bastante enredada, y no es fácil de desenredar esa madeja. Es un problema que tampoco nosotros vamos fácilmente a resolver.

Los distintos compañeros han expresado aquí un sinnúmero de puntos de vista, y los han expresado cada uno de ellos con sus argumentos.

El primer día habla un poco de temor a entrar en el tema, y por eso fue necesario que nosotros les pidiésemos a los compañeros que abordaran el tema, que aquí cada cual explicara sus temores, que aquí cada cual dijera lo que le inquietaba.

En el fondo, si no nos hemos equivocado, el problema fundamental que flotaba aquí en el ambiente era el problema de la libertad para la creación artística. También cuando han visitado a nuestro país distintos escritores, sobre todo no solo escritores literarios, sino escritores políticos, nos, han abordado esta cuestión más de una vez.  Es indiscutible que ha sido un tema discutido en todos los países donde han tenido lugar revoluciones profundas como la nuestra.

Casualmente, un rato antes de regresar a este salón, un compañero nos traía un folleto donde en la portada o al final aparece un pequeño diálogo sostenido con nosotros por Sartre y que el compañero Lisandro Otero recogió con el título de “Conversaciones en la Laguna”, en Revolución, martes 8 de marzo de 1960. Una cuestión similar nos planteó en otra ocasión Wright Mills, el escritor norteamericano.

Debo confesar que en cierto sentido estas cuestiones nos agarraron a nosotros un poco desprevenidos. Nosotros no tuvimos nuestra “Conferencia de Yenán” con los artistas y escritores cubanos durante la Revolución. En realidad esta es una revolución que se gestó y llegó al poder en un tiempo —puede decirse— récord.  Al revés de otras revoluciones, no tenía todos los problemas resueltos. Y una de las características de la Revolución ha sido, por eso, la necesidad de enfrentarse a muchos problemas apresuradamente.

Y nosotros somos como la Revolución, es decir, que nos hemos improvisado bastante.  Por eso no puede decirse que esta Revolución haya tenido ni la etapa de gestación que han tenido otras revoluciones, ni los dirigentes de la Revolución la madurez intelectual que han tenido los dirigentes de otras revoluciones.

Nosotros creemos que hemos contribuido en la medida de nuestras fuerzas a los acontecimientos actuales de nuestro país.  Nosotros creemos que con el esfuerzo de todos estamos llevando adelante una verdadera revolución, y que esa revolución se desarrolla y parece llamada a convertirse en uno de los acontecimientos importantes de este siglo. Sin embargo, a pesar de esa realidad, nosotros, que hemos tenido una participación importante en esos acontecimientos, no nos creemos teóricos de las revoluciones ni intelectuales de las revoluciones.

Si los hombres se juzgan por sus obras, tal vez nosotros tendríamos derecho a considerarnos con el mérito de la obra que la Revolución en sí misma significa, y sin embargo no pensamos así.  Y creo que todos debiéramos tener una actitud similar.  Cualesquiera que hubiesen sido nuestras obras, por meritorias que puedan parecer, debemos empezar por situarnos en esa posición honrada de no presumir que sabemos más que los demás, de no presumir que hemos alcanzado todo lo que se puede aprender, de no presumir que nuestros puntos de vista son infalibles y que todos los que no piensen exactamente igual están equivocados.  Es decir, que nosotros debemos situarnos en esa posición honrada, no de falsa modestia, sino de verdadera valoración de lo que nosotros conocemos.  Porque si nos situamos en ese punto, creo que será más fácil marchar acertadamente hacia adelante.  Y creo que si todos nos situamos en ese punto —ustedes y nosotros—, entonces, ante esa realidad, desaparecerán actitudes personales y desaparecerá esa cierta dosis de personalismo que ponemos en el análisis de estos problemas.

En realidad, ¿qué sabemos nosotros? En realidad nosotros todos estamos aprendiendo.  En realidad nosotros todos tenemos mucho que aprender.

Y nosotros no hemos venido aquí, por ejemplo, a enseñar. Nosotros hemos venido también a aprender.

Había ciertos miedos en el ambiente, y algunos compañeros han expresado esos temores.  En realidad a veces teníamos la impresión de que estábamos soñando un poco, teníamos la impresión de que nosotros no hemos acabado de poner bien los pies sobre la tierra.  Porque si alguna preocupación a nosotros nos embarga ahora, si algún temor, es con respecto a la Revolución misma. La gran preocupación que todos nosotros debemos tener es la Revolución en sí misma.  ¿O es que nosotros creemos que hemos ganado ya todas las batallas revolucionarias?  ¿Es que nosotros creemos que la Revolución no tiene enemigos?  ¿Es que nosotros creemos que la Revolución no tiene peligros?

¿Cuál debe ser hoy la primera preocupación de todo ciudadano? ¿La preocupación de que la Revolución vaya a desbordar sus medidas, de que la Revolución vaya a asfixiar el arte, de que la Revolución vaya a asfixiar el genio creador de nuestros ciudadanos, o la preocupación por parte de todos debe ser la Revolución misma?  ¿Los peligros reales o imaginarios que puedan amenazar el espíritu creador, o los peligros que puedan amenazar a la Revolución misma? 

No se trata de que nosotros vayamos a invocar ese peligro como un simple argumento.  Nosotros señalamos que el estado de ánimo de todos los ciudadanos del país y que el estado de ánimo de todos los escritores y artistas revolucionarios, o de todos los escritores y artistas que comprenden y justifican a la Revolución, es qué peligros puedan amenazar a la Revolución y qué podemos hacer por ayudar a la Revolución.

Nosotros creemos que la Revolución tiene todavía muchas batallas que librar, y nosotros creemos que nuestro primer pensamiento y nuestra primera preocupación debe ser qué hacemos para que la Revolución salga victoriosa.  Porque lo primero es eso:  lo primero es la Revolución misma.  Y después, entonces, preocuparnos por las demás cuestiones.

Esto no quiere decir que las demás cuestiones no deban preocuparnos, pero que el estado de ánimo nuestro —tal como es al menos el nuestro— es preocuparnos fundamentalmente primero por la Revolución.

El problema que aquí se ha estado discutiendo —y que lo vamos a abordar— es el problema de la libertad de los escritores y de los artistas para expresarse.  El temor que aquí ha inquietado es si la Revolución va a ahogar esa libertad, es si la Revolución va a sofocar el espíritu creador de los escritores y de los artistas.

Se habló aquí de la libertad formal.  Todo el mundo estuvo de acuerdo en el problema de la libertad formal.  Es decir, todo el mundo estuvo de acuerdo —y creo que nadie duda— acerca del problema de la libertad formal.

La cuestión se hace más sutil y se convierte verdaderamente en el punto esencial de la cuestión, cuando se trata de la libertad de contenido. Es ahí el punto más sutil, porque es el que está expuesto a las más diversas interpretaciones. Es el punto más polémico de esta cuestión:  si debe haber o no una absoluta libertad de contenido en la expresión artística.

Nos parece que algunos compañeros defienden ese punto de vista. Quizás el temor a eso que llamaban prohibiciones, regulaciones, limitaciones, reglas, autoridades para decidir sobre la cuestión.

Permítanme decirles en primer lugar que la Revolución defiende la libertad, que la Revolución ha traído al país una suma muy grande de libertades, que la Revolución no puede ser por esencia enemiga de las libertades; que si la preocupación de alguno es que la Revolución vaya a asfixiar su espíritu creador, que esa preocupación es innecesaria, que esa preocupación no tiene razón de ser.

¿Dónde puede estar la razón de ser de esa preocupación?  Puede verdaderamente preocuparse por este problema quien no esté seguro de sus convicciones revolucionarias. Puede preocuparse por ese problema quien tenga desconfianza acerca de su propio arte, quien tenga desconfianza acerca de su verdadera capacidad para crear.

Y cabe preguntarse si un revolucionario verdadero, si un artista o intelectual que sienta la Revolución y que esté seguro de que es capaz de servir a la Revolución puede plantearse este problema.  Es decir, que el campo de la duda no queda ya para los escritores y artistas verdaderamente revolucionarios; el campo de la duda queda para los escritores y artistas que sin ser contrarrevolucionarios no se sientan tampoco revolucionarios (APLAUSOS). 

Y es correcto que un escritor y artista que no sienta verdaderamente como revolucionario se plantee ese problema, es decir, que un escritor y artista honesto, honesto, que sea capaz de comprender toda la razón de ser y la justicia de la Revolución, se plantee este problema. Porque el revolucionario pone algo por encima de todas las demás cuestiones, el revolucionario pone algo por encima aun de su propio espíritu creador, es decir: pone la Revolución por encima de todo lo demás. Y el artista más revolucionario sería aquel que estuviera dispuesto a sacrificar hasta su propia vocación artística por la Revolución (APLAUSOS).

Nadie ha supuesto nunca que todos los hombres o todos los escritores o todos los artistas tengan que ser revolucionarios, como nadie puede suponer que todos los hombres o todos los revolucionarios tengan que ser artistas, ni tampoco que todo hombre honesto, por el hecho de ser honesto, tenga que ser revolucionario.  Revolucionario es también una actitud ante la vida, revolucionario es también una actitud ante la realidad existente. Y hay hombres que se resignan a esa realidad, hay hombres que se adaptan a esa realidad; y hay hombres que no se pueden resignar ni adaptar a esa realidad y tratan de cambiarla: por eso son revolucionarios.

Pero puede haber hombres que se adapten a esa realidad y ser hombres honestos, solo que su espíritu no es un espíritu revolucionario, solo que su actitud ante la realidad no es una actitud revolucionaria.  Y puede haber, por supuesto, artistas —y buenos artistas— que no tengan ante la vida una actitud revolucionaria.

Y es precisamente para ese grupo de artistas e intelectuales para quienes la Revolución en sí constituye un hecho imprevisto, un hecho nuevo, un hecho que incluso puede afectar su ánimo profundamente.  Es precisamente para ese grupo de artistas y de intelectuales que la Revolución puede constituir un problema que se le plantea.

Para un artista o intelectual mercenario, para un artista o intelectual deshonesto, no sería nunca un problema.  Ese sabe lo que tiene que hacer, ese sabe lo que le interesa, ese sabe hacia dónde tiene que marcharse. El problema lo constituye verdaderamente para el artista o el intelectual que no tiene una actitud revolucionaria ante la vida y que, sin embargo, es una persona honesta.

Claro está que quien tiene esa actitud ante la vida, sea o no sea revolucionario, sea o no sea artista, tiene sus fines, tiene sus objetivos.  Y todos nosotros podemos preguntarnos sobre esos fines y esos objetivos.  Esos fines y esos, objetivos se dirigen hacia el cambio de esa realidad, esos fines y esos objetivos se dirigen hacia la redención del hombre; es precisamente el hombre, el semejante, la redención de su semejante, lo que constituye el objetivo de los revolucionarios.

Si a los revolucionarios nos preguntan qué es lo que más nos importa, nosotros diremos: el pueblo. Y siempre diremos: el pueblo.  El pueblo en su sentido real, es decir, esa mayoría del pueblo que ha tenido que vivir en la explotación y en el olvido más cruel. Nuestra preocupación fundamental siempre serán las grandes mayorías del pueblo, es decir, las clases oprimidas y explotadas del pueblo.  El prisma a través del cual nosotros lo miramos todo es ese: para nosotros será bueno lo que sea bueno para ellos; para nosotros será noble, será bello y será útil todo lo que sea noble, sea útil y sea bello para ellos.

Si no se piensa así, si no se piensa por el pueblo y para el pueblo, es decir, si no se piensa y no se actúa para esa gran masa explotada del pueblo, para esa gran masa a la que se desea redimir, entonces sencillamente no se tiene una actitud revolucionaria.  Al menos ese es el cristal a través del cual nosotros analizamos lo bueno y lo útil y lo bello de cada acción.

Comprendemos que debe ser una tragedia para alguien que comprenda esto y, sin embargo, se tenga que reconocer incapaz de luchar por eso. Nosotros somos o creemos ser hombres revolucionarios; quien sea más artista que revolucionario no puede pensar exactamente igual que nosotros.  Nosotros luchamos por el pueblo y no padecemos ningún conflicto, porque luchamos por el pueblo y sabemos que podemos lograr los propósitos de nuestras luchas.

El pueblo es la meta principal.  En el pueblo hay que pensar primero que en nosotros mismos. Y esa es la única actitud que puede definirse como una actitud verdaderamente revolucionaria.

Y para aquellos que no puedan tener o no tengan esa actitud, pero que son personas honradas, es para quienes constituye el problema a que hacíamos referencia.  Y de la misma manera que para ellos la Revolución constituye un problema, ellos constituyen también para la Revolución un problema del cual la Revolución debe preocuparse.

Aquí se señaló con acierto el caso de muchos escritores y artistas que no eran revolucionarios, pero que sin embargo eran escritores y artistas honestos; que además querían ayudar a la Revolución; que además a la Revolución le interesaba su ayuda; que querían trabajar para la Revolución y que a su vez a la Revolución le interesaba que ellos aportaran sus conocimientos y su esfuerzo en beneficio de la misma.  Es más fácil apreciar esto cuando se analizan los casos peculiares. Y entre esos casos peculiares hay un sinnúmero de casos que no son tan fáciles de analizar.

Pero aquí habló un escritor católico, planteó lo que a él le preocupaba, y lo dijo con toda claridad. El preguntó si él podía hacer una interpretación desde su punto de vista idealista de un problema determinado, o si él podía escribir una obra defendiendo esos puntos de vista suyos; él con toda franqueza señaló si dentro de un régimen revolucionario él podía expresarse dentro de esos sentimientos, de acuerdo con esos sentimientos. Planteó el problema de una forma que puede considerarse simbólica; a él lo que le preocupaba era saber si él podía escribir de acuerdo con esos sentimientos o de acuerdo con esa ideología, que no era precisamente la ideología de la Revolución; que él estaba de acuerdo con la Revolución en las cuestiones económicas o sociales, pero que tenía una posición filosófica distinta a la filosofía de la Revolución.

Y ese es un caso digno de tenerse muy en cuenta, porque es precisamente un caso representativo de esa zona de escritores y de artistas que tenían una disposición favorable con respecto a la Revolución y que deseaban saber qué grado de libertad tenían, dentro de las condiciones revolucionarias, para expresarse de acuerdo con esos sentimientos.

Ese es el sector que constituye para la Revolución el problema, de la misma manera que la Revolución constituye para ellos un problema. Y es deber de la Revolución preocuparse por esos casos, es deber de la Revolución preocuparse por la situación de esos artistas y de esos escritores. Porque la Revolución debe tener la aspiración de que marchen junto a ella no solo todos los revolucionarios, no solo todos los artistas e intelectuales revolucionarios. Es posible que los hombres y las mujeres que tengan una actitud realmente revolucionaria ante la realidad, no constituyan el sector mayoritario de la población: los revolucionarios son la vanguardia del pueblo. Pero los revolucionarios deben aspirar a que marche junto a ellos todo el pueblo. La Revolución no puede renunciar a que todos los hombres y mujeres honestos, sean o no escritores o artistas, marchen junto a ella; la Revolución debe aspirar a que todo el que tenga dudas se convierta en revolucionario; la Revolución debe tratar de ganar para sus ideas a la mayor parte del pueblo; la Revolución nunca debe renunciar a contar con la mayoría del pueblo, a contar no solo con los revolucionarios, sino con todos los ciudadanos honestos, que aunque no sean revolucionarios —es decir, que no tengan una actitud revolucionaria ante la vida—, estén con ella. La Revolución solo debe renunciar a aquellos que sean incorregiblemente reaccionarios, que sean incorregiblemente contrarrevolucionarios.

Y la Revolución tiene que tener una política para esa parte del pueblo, la Revolución tiene que tener una actitud para esa parte de los intelectuales y de los escritores.  La Revolución tiene que comprender esa realidad, y por lo tanto debe actuar de manera que todo ese sector de los artistas y de los intelectuales que no sean genuinamente revolucionarios, encuentren que dentro de la Revolución tienen un campo para trabajar y para crear; y que su espíritu creador, aun cuando no sean escritores o artistas revolucionarios, tiene oportunidad y tiene libertad para expresarse. Es decir, dentro de la Revolución.

Esto significa que dentro de la Revolución, todo; contra la Revolución, nada.  Contra la Revolución nada, porque la Revolución tiene también sus derechos; y el primer derecho de la Revolución es el derecho a existir.  Y frente al derecho de la Revolución de ser y de existir, nadie —por cuanto la Revolución comprende los intereses del pueblo, por cuanto la Revolución significa los intereses de la nación entera—, nadie puede alegar con razón un derecho contra ella.  Creo que esto es bien claro.

¿Cuáles son los derechos de los escritores y de los artistas, revolucionarios o no revolucionarios?  Dentro de la Revolución, todo; contra la Revolución, ningún derecho (APLAUSOS).

Y esto no sería ninguna ley de excepción para los artistas y para los escritores.  Esto es un principio general para todos los ciudadanos, es un principio fundamental de la Revolución. Los contrarrevolucionarios, es decir, los enemigos de la Revolución, no tienen ningún derecho contra la Revolución, porque la Revolución tiene un derecho: el derecho de existir, el derecho a desarrollarse y el derecho a vencer.  ¿Quién pudiera poner en duda ese derecho de un pueblo que ha dicho “iPatria o Muerte!”, es decir, la Revolución o la muerte, la existencia de la Revolución o nada, de una Revolución que ha dicho “¡Venceremos!”? Es decir, que se ha planteado muy seriamente un propósito, y por respetables que sean los razonamientos personales de un enemigo de la Revolución, mucho más respetables son los derechos y las razones de una revolución tanto más, cuanto que una revolución es un proceso histórico, cuanto que una revolución no es ni puede ser obra del capricho o de la voluntad de ningún hombre, cuanto que una revolución solo puede ser obra de la necesidad y de la voluntad de un pueblo. Y frente a los derechos de todo un pueblo, los derechos de los enemigos de ese pueblo no cuentan.

Cuando hablábamos de los casos extremos, nosotros lo hacíamos sencillamente para expresar con más claridad nuestras ideas. Ya dije que entre esos casos extremos hay una gran variedad de actitudes mentales y hay también una gran variedad de preocupaciones. No significa necesariamente que albergar alguna preocupación signifique no ser revolucionario. Nosotros hemos tratado de definir las actitudes esenciales.

La Revolución no puede pretender asfixiar el arte o la cultura, cuando una de las metas y uno de los propósitos fundamentales de la Revolución es desarrollar el arte y la cultura, precisamente para que el arte y la cultura lleguen a ser un verdadero patrimonio del pueblo. Y al igual que nosotros hemos querido para el pueblo una vida mejor en el orden material, queremos para el pueblo una vida mejor también en el orden espiritual, queremos para el pueblo una vida mejor en el orden cultural. Y lo mismo que la Revolución se preocupa del desarrollo de las condiciones y de las fuerzas que permitan al pueblo la satisfacción de todas sus necesidades materiales, nosotros queremos desarrollar también las condiciones que permitan al pueblo la satisfacción de todas sus necesidades culturales.

¿Que el pueblo tiene un nivel bajo de cultura?  ¿Que un porcentaje alto del pueblo no sabe leer ni escribir? También un porcentaje alto del pueblo pasa hambre, o al menos vive o vivía en condiciones duras, vivía en condiciones de miseria; una parte del pueblo carece de un gran número de bienes materiales que son para ellos indispensables, y nosotros tratamos de propiciar las condiciones para que todos esos bienes materiales lleguen al pueblo.  De la misma manera debemos propiciar las condiciones para que todos esos bienes culturales lleguen al pueblo.

No quiere decir eso que el artista tenga que sacrificar el valor de sus creaciones y que necesariamente tenga que sacrificar esa calidad. ¡No quiere decir eso! Quiere decir que tenemos que luchar en todos los sentidos para que el creador produzca para el pueblo y el pueblo a su vez eleve su nivel cultural que le permita acercarse también a los creadores.

No se puede señalar una regla de carácter general: todas las manifestaciones artísticas no son exactamente de la misma naturaleza; y a veces hemos planteado aquí las cosas como si todas las manifestaciones artísticas fuesen exactamente de la misma naturaleza. Hay expresiones del espíritu creador que por su propia naturaleza pueden ser mucho más asequibles al pueblo que otras manifestaciones del espíritu creador.  Por eso no se puede señalar una regla general, ¿porque en qué expresión artística es que el artista tiene que ir al pueblo y en cuál el pueblo tiene que ir al artista? ¿Se puede hacer una afirmación de carácter general en ese sentido?  ¡No!  Sería una regla demasiado simple.

Hay que esforzarse en todas las manifestaciones por llegar al pueblo, pero a su vez hay que hacer todo lo que esté al alcance de nuestras manos para que el pueblo pueda comprender cada vez más y mejor. Creo que ese principio no contradiga las aspiraciones de ningún artista, mucho menos si se tiene en cuenta que los hombres crean para sus contemporáneos. No se diga que hay artistas pensando en la posteridad porque, desde luego sin el propósito de considerar nuestro juicio infalible ni mucho menos, creo que quien así piense se está autosugestionando (APLAUSOS).

Y eso no quiere decir que quien trabaje para sus contemporáneos tenga que renunciar a la posteridad de su obra, porque precisamente creando para sus contemporáneos, independientemente incluso de que sus contemporáneos lo hayan comprendido o no, es que las obras han adquirido un valor histórico y un valor universal.

Nosotros no estamos haciendo una Revolución para las generaciones venideras; nosotros estamos haciendo una Revolución con esta generación y por esta generación, independientemente de que los beneficios de esta obra beneficien a las generaciones venideras y se convierta en un acontecimiento histórico. Nosotros no estamos haciendo una revolución para la posteridad; esta Revolución pasará a la posteridad porque es una revolución para ahora y para los hombres y las mujeres de ahora (APLAUSOS).

¿Quién nos seguiría a nosotros si estuviésemos haciendo una revolución para las generaciones venideras?  Trabajamos y creamos para nuestros contemporáneos, sin que esto le quite a ninguna creación artística el mérito de aspirar a la eternidad.

Esas son verdades que todos debemos analizar con honradez, y creo que hay que partir de ciertas verdades fundamentales para no sacar conclusiones erróneas.  Y no vemos nosotros que haya motivos de preocupaciones para ningún artista o escritor honrado.

Nosotros no somos enemigos de la libertad.  Nadie aquí es enemigo de la libertad.  ¿A quién tememos?  ¿Qué autoridad es la que tememos que vaya a asfixiar nuestro espíritu creador?  ¿Qué compañeros del Consejo Nacional de Cultura?

De la impresión que nosotros personalmente tenemos de las conversaciones con los compañeros del Consejo Nacional de Cultura, hemos observado puntos de vista y sentimientos que son muy ajenos a las preocupaciones que aquí se plantearon acerca de limitaciones, dogales, y cosas por el estilo, al espíritu creador. Nuestra conclusión es que los compañeros del Consejo Nacional están tan preocupados como todos ustedes de que se logren las mejores condiciones para que ese espíritu creador de los artistas y de los intelectuales se desarrolle.

¿Sentimos el temor de la existencia de un organismo nacional, que es un deber de la Revolución y del Gobierno Revolucionario contar con un órgano altamente calificado que estimule, fomente, desarrolle y oriente, sí, oriente ese espíritu creador?  ¡Lo consideramos un deber!  ¿Y eso acaso puede constituir un atentado al derecho de los escritores y de los artistas?  Eso puede constituir una amenaza al derecho de los escritores y de los artistas por el temor de que se cometa una arbitrariedad o un exceso de autoridad?  De la misma manera podemos albergar el temor que al pasar por un semáforo el policía nos agreda, de la misma manera podemos albergar el temor a que el juez nos condene, de la misma manera podemos albergar el temor de que la fuerza existente en el poder revolucionario cometa un acto de violencia contra nosotros; es decir que tendríamos entonces que preocuparnos de todas esas cosas.  Y, sin embargo, la actitud del ciudadano no es lo de creer que el miliciano va a disparar contra él, de que el juez lo va a sancionar o de que el poder va a ejercer la violencia contra su persona.

La existencia de una autoridad en el orden cultural no significa que haya una razón para preocuparse del abuso de esa autoridad,  porque, ¿quién es el que quiere o el que desea que esa autoridad cultural no exista?  Por el mismo camino podría aspirar a que no existiera la milicia, que no existiera la policía, que no existiera el poder del Estado y que incluso no existiera el Estado.  Y si a alguien le preocupa tanto que no exista la menor autoridad estatal, entonces que no se preocupe, que tenga paciencia, que ya llegará el día en que el Estado tampoco exista (APLAUSOS).

Tiene que existir un consejo que oriente, que estimule, que desarrolle, que trabaje para crear las mejores condiciones para el trabajo de los artistas y de los intelectuales, ¿y quién es el primer defensor de los intereses de los artistas y de los intelectuales si no ese mismo consejo?  ¿Quién es el que propone leyes y sugiere medidas de todo orden para elevar esas condiciones si no el Consejo Nacional de Cultura?  ¿Quién propone una ley de imprenta nacional para subsanar esas deficiencias que se han señalado aquí?  ¿Quién propone la creación del lnstituto de Etnología y Folklore si no precisamente el Consejo Nacional?  ¿Quién aboga porque se disponga de los presupuestos y de las divisas necesarias para traer libros, que hace muchos meses que no entran en el país, para adquirir material para que los pintores y los artistas plásticos puedan trabajar?  ¿Quién se preocupa de los problemas económicos, es decir, de las condiciones materiales de los artistas?  ¿Qué organismo es el que se preocupa por toda una serie de necesidades actuales de los escritores y de los artistas?  ¿Quién defiende en el seno del gobierno los presupuestos, las edificaciones y los proyectos, precisamente para elevar el nivel de las condiciones y de las circunstancias en que ustedes vayan a trabajar?  Es precisamente el Consejo Nacional de Cultura.

¿Por qué mirar a ese consejo con reserva?  ¿Por qué mirar a esa autoridad como una supuesta autoridad que va precisamente a hacer lo contrario a limitar nuestras condiciones, a asfixiar nuestro espíritu creador?  Se concibe que se preocuparan de esa autoridad aquellos que no tuvieran problemas de ninguna clase, pero en realidad quienes puedan apreciar la necesidad de toda la gestión y de todo el trabajo que tiene que hacer ese consejo no lo mirarían jamás con reserva, y además porque el consejo tiene también una obligación con el pueblo y tiene una obligación con la Revolución y con el Gobierno Revolucionario, que es cumplir los objetivos para los cuales fue creado, y tiene tanto interés en el éxito de su trabajo como cada artista tiene interés también en el éxito del suyo.

No sé si se me quedarán algunos de los problemas fundamentales que aquí se señalaron. Se discutió mucho el problema de la película. Yo no he visto la película: tengo deseos de ver la película (RISAS), tengo curiosidad por ver la película. ¿Que fue maltratada la película?  En realidad creo que ninguna película ha recibido tantos honores y que ninguna película se ha discutido tanto (RISAS).

Aunque nosotros no hemos visto esa película nos hemos remitido al criterio de una serie de compañeros que han visto la película, entre ellos el criterio del compañero Presidente, el criterio de distintos compañeros del Consejo Nacional de Cultura. De más está decir que es un criterio y es una opinión que merece para nosotros todo el respeto, pero hay algo que creo que no se puede discutir, y es el derecho establecido por la ley a ejercer la función que en este caso desempeñó el Instituto del Cine o la comisión revisora. ¿Se discute acaso ese derecho del gobierno? ¿Tiene o no tiene derecho el gobierno a ejercer esa función? Para nosotros en este caso la función fundamental es, primero, si existía o no existía ese derecho por parte del gobierno. Se podrá discutir la cuestión del procedimiento, cómo se hizo, si no fue amigable, si pudo haber sido mejor un procedimiento de tipo amistoso; se puede hasta discutir si fue justa o no justa la decisión; pero hay algo que no creo que discuta nadie, y es el derecho del gobierno a ejercer esa función. Porque si impugnamos ese derecho entonces significaría que el gobierno no tiene derecho a revisar las películas que vayan a exhibirse ante el pueblo. Y creo que ese es un derecho que no se discute.

Hay además algo que todos comprendemos perfectamente: que entre las manifestaciones de tipo intelectual o artístico hay algunas que tienen una importancia en cuanto a la educación del pueblo o a la formación ideológica del pueblo, superior a otros tipos de manifestaciones artísticas, y no creo que nadie ose discutir que uno de esos medios fundamentales e importantísimos es el cine, como lo es la televisión.

¿Y en realidad pudiera discutirse en medio de la Revolución el derecho que tiene el gobierno a regular, revisar y fiscalizar las películas que se exhiban al pueblo? ¿Es acaso eso lo que se está discutiendo? ¿Y se puede considerar eso una limitación o una fórmula prohibitiva, el derecho del Gobierno Revolucionario a fiscalizar esos medios de divulgación que tanta influencia tienen en el pueblo? Si nosotros impugnamos ese derecho del Gobierno Revolucionario estaríamos incurriendo en un problema de principios, porque negar esa facultad al Gobierno Revolucionario sería negarle al gobierno su función y su responsabilidad, sobre todo en medio de una lucha revolucionaria, de dirigir al pueblo y de dirigir a la Revolución.

Y a veces ha parecido que se impugnaba ese derecho del gobierno. Y en realidad si se impugna ese derecho del gobierno nosotros opinamos que el gobierno tiene ese derecho. Y si tiene ese derecho puede hacer uso de ese derecho; lo puede hacer equivocadamente. Eso no quiere decir que sea infalible el gobierno. El gobierno actuando en ejercicio de un derecho o de una función que le corresponda no tiene que ser necesariamente infalible.

Pero, ¿quién es el que tiene tantas reservas con respecto al gobierno? ¿Quién es el que tiene tantas dudas? ¿Quién es el que tiene tanta sospecha con respecto al Gobierno Revolucionario y quién es el que desconfía tanto del Gobierno Revolucionario, que aun cuando pensara que estaba equivocada una decisión suya piense que constituye un peligro y constituye un verdadero motivo de terror el pensar que el gobierno pueda siempre equivocarse? No estoy afirmando, ni mucho menos, que el gobierno se haya equivocado en esa decisión, lo que estoy afirmando es que el gobierno actuaba en uso de un derecho; trato de situarme en el lugar de los que trabajaron en esa película, trato de situarme en el ánimo de los que hicieron la película, y trato de comprender incluso su pena, su disgusto, su dolor de que la película no se hubiese exhibido.

Cualquiera puede comprender eso perfectamente. Pero hay que comprender que se actuó en uso de un derecho, y que fue criterio que contó con el respaldo de compañeros competentes y compañeros responsables del gobierno, y que en realidad no hay derecho fundado para desconfiar del espíritu de justicia y de equidad de los hombres del Gobierno Revolucionario, porque el Gobierno Revolucionario no ha dado razones para que alguien pueda poner en duda su espíritu de justicia y de equidad.

No podemos pensar que seamos perfectos. Incluso no podemos pensar que seamos ajenos a pasiones. ¿Pudieran algunos señalar que determinados compañeros del gobierno sean apasionados o no sean ajenos a pasiones, y los que tal cosa crean pueden verdaderamente asegurar que ellos tampoco sean ajenos a pasiones? ¿Y se les puede impugnar actitudes de tipo personal a algunos compañeros sin aceptar siquiera que esas opiniones puedan estar teñidas también por actitudes de tipo personal? Aquí podríamos decir aquello de que quien se sienta perfecto o se sienta ajeno a las pasiones, que tire la primera piedra.

Creo que ha habido personalismo y pasión en la discusión. ¿En estas discusiones no ha habido personalismo y no ha habido pasión? ¿Es que todos absolutamente aquí vinieron despojados de pasiones y de personalismos? ¿Es que todos absolutamente hemos venido despojados también de espíritu de grupo? ¿Es que no ha habido corrientes y tendencias dentro de esta discusión? Eso no se puede negar. Si un niño de seis años hubiese estado sentado aquí, se habría dado cuenta también de las distintas corrientes y de los distintos puntos de vista y de las distintas pasiones que se estaban debatiendo.

Los compañeros han dicho muchas cosas, han dicho cosas interesantes; algunos han dicho cosas brillantes. Todos han sido muy eruditos (RISAS). Pero por encima de todo ha habido una realidad: la realidad misma de la discusión y la libertad con que todos han podido expresarse y defender sus puntos de vista; la libertad con que todos han podido hablar y exponer aquí sus criterios en el seno de una reunión amplia —y que ha sido más amplia cada día—, de una reunión que nosotros entendemos que es una reunión positiva, de una reunión donde podemos disipar toda una serie de dudas y de preocupaciones.

Y que ha habido querellas, ¿quién lo duda? (RISAS.) Y que ha habido guerras y guerritas aquí en el seno de los escritores y artistas, ¿quién lo duda? (RISAS.) Y que ha habido críticas y supercríticas ¿quién lo duda? Y que algunos compañeros han ensayado sus armas y han probado sus armas a costa de otros compañeros, ¿quién lo duda?

Aquí han hablado los “heridos” y han expresado su queja sentida contra lo que han estimado ataques injustos.  Afortunadamente no han pasado los cadáveres, sino los heridos (RISAS); compañeros incluso convalecientes todavía de las heridas recibidas (RISAS). Y algunos de ellos presentaban como una evidente injusticia el que se les haya atacado con cañones de grueso calibre sin poder siquiera ripostar el fuego.

Que ha habido críticas duras, ¿quién lo duda?  Y en cierto sentido aquí se planteó ese problema. Y esos problemas nosotros no podemos pretender dilucidarlos con dos palabras. Pero creo que de las cosas que se plantearon aquí, una de las más correctas es que el espíritu de la crítica debía ser constructivo, debía ser positivo, y no destructor.  Eso, hasta los que no entendemos nada absolutamente de crítica, lo vemos claro.  Por algo la palabra crítica ha venido a ser sinónimo de ataque, cuando realmente no quiere decir eso, no tiene que querer decir eso. Pero cuando a alguien le dicen: “Fulano te criticó”, enseguida se pone bravo antes de preguntar qué dijo (Risas). Es decir, que lo destruyó.  Es decir, que debe haber un principio en la crítica: que sea constructiva.

Si  en realidad a cualquiera de nosotros que hemos estado un poco ajenos a estos problemas o a estas luchas, a estos ensayos y pruebas de armas, nos explican el caso de algunos compañeros que casi han estado al borde de una depresión insalvable, es posible que simpaticemos con las víctimas; porque tenemos esa tendencia a simpatizar con las víctimas.

Nosotros aquí, sinceramente, no hemos querido sino contribuir a la comprensión y a la unión de todos. Y hemos tratado de evitar palabras que sirvan para herir a nadie ni para desalentar a nadie. Pero es incuestionable un hecho: que pueden darse casos de esas luchas o controversias, en que no exista igualdad de condiciones para todos.

Eso por parte de la Revolución no puede ser justo. La Revolución no les puede dar armas a unos contra otros, la Revolución no les debe dar armas a unos contra otros. Nosotros creemos que los escritores y artistas deben tener todos oportunidad de manifestarse; nosotros creemos que los escritores y artistas, a través de su asociación, deben tener un magazine cultural amplio, al que todos tengan acceso.

¿No les parece que eso sería una cosa justa?

La Revolución puede poner esos recursos, no en manos de un grupo: la Revolución puede y debe poner esos recursos de manera que puedan ser ampliamente utilizados por todos los escritores y artistas.

Ustedes van a constituir pronto la Asociación de Artistas, van a concurrir a un congreso. No sé si se discutirán o no las cuestiones que planteaba el compañero Walterio sobre Arango y Parreño y sobre Saco (RISAS); pero sabemos que se van a reunir. Y una de las cosas que nosotros proponemos es que la Asociación de Artistas, adonde deben acudir todos con espíritu verdaderamente constructivo… Porque si alguien piensa que se le quiere eliminar, porque si alguien piensa que se le quiere ahogar, nosotros podemos asegurarle que está absolutamente equivocado.  Por eso debe celebrarse ese congreso con espíritu verdaderamente constructivo, y puede celebrarse. Y creemos que ustedes son capaces de celebrar en ese espíritu ese congreso. Que se organice una fuerte asociación de artistas y de escritores —y ya era hora—, y que ustedes organizadamente contribuyan con todo su entusiasmo a las tareas que les corresponden en la Revolución.  Y que sea un organismo amplio, de todos los artistas y escritores.

Creemos que esa sería una fórmula para que cuando nos volvamos a reunir —y creemos que debemos volvernos a reunir (APLAUSOS)…  Por lo menos nosotros no debemos privarnos voluntariamente del placer y de la utilidad de estas reuniones, que para nosotros han constituido también un motivo de atención sobre todos estos problemas. Tenemos que volvernos a reunir. ¿Qué significa eso? Pues que tenemos que seguir discutiendo estos problemas. Es decir, que va a haber algo que debe ser motivo de tranquilidad para todos, y es conocer el interés que tiene el gobierno por los problemas y, al mismo tiempo, la oportunidad esta de discutir en una asamblea amplia todas estas cuestiones.

Nos parece que eso debe ser un motivo de satisfacción para los escritores y para los artistas. Y con eso nosotros también seguiremos tomando información y adquiriendo mejores conocimientos por nuestra parte.

El Consejo Nacional debe tener también otro órgano de divulgación.  Creo que eso va situando las cosas en su lugar. Y eso no se puede llamar cultura dirigida ni asfixia al espíritu creador artístico. ¿A quién que tenga los cinco sentidos y además sea artista de verdad le puede preocupar que esto constituya asfixia al espíritu creador? La Revolución quiere que los artistas pongan el máximo esfuerzo en favor del pueblo, quiere que pongan el máximo de interés y de esfuerzo en la obra revolucionaria. Y creemos que es una aspiración justa de la Revolución.

¿Quiere decir que le vamos a decir aquí a la gente lo que tiene que escribir?  No.  Que cada cual escriba lo que quiera. Y si lo que escribe no sirve, allá él; si lo que pinta no sirve, allá él. Nosotros no le prohibimos a nadie escribir sobre el tema que quiera escribir. Al contrario: que cada cual se exprese en la forma que estime pertinente, y que exprese libremente el tema que desea expresar. Nosotros apreciaremos su creación siempre a través del prisma y del cristal revolucionario: ese también es un derecho del Gobierno Revolucionario, tan respetable como el derecho de cada cual a expresar lo que desee expresar.

Hay una serie de medidas que se están tomando, algunas de las cuales hemos señalado.

Para los que se preocupaban por el problema de la imprenta nacional: efectivamente, la imprenta nacional, organismo recién creado, que tuvo que surgir en condiciones de trabajo difíciles, porque tuvo que comenzar a trabajar en un periódico que de repente se cerraba —y nosotros estuvimos presentes el día en que ese periódico se convirtió en el primer taller de la imprenta nacional con todos sus obreros y redactores—, y que además ha tenido que publicar una serie de obras de tipo militar, sabemos que tiene deficiencias y que serán subsanadas, a cuyos fines se ha presentado ya una ley al gobierno para crear dentro de la imprenta nacional distintas editoriales, de manera que no haya por qué repetirse las quejas que se han expuesto en esta reunión sobre la imprenta nacional.

Y también se están tomando o se van a tomar los acuerdos pertinentes a los efectos de adquirir libros, de adquirir material para el trabajo; es decir, resolver todos esos problemas que han preocupado a los escritores y a los artistas y en lo cual el Consejo Nacional de Cultura ha insistido mucho, porque ustedes saben que en el Estado hay distintos departamentos y distintas instituciones, y que dentro del Estado cada cual reclama y aspira a poder contar con los recursos necesarios para cumplir sus funciones cabalmente. 

Nosotros queremos señalar algunos aspectos en los cuales se ha avanzado ya, y que deben ser motivo de aliento para todos nosotros, como ha sido el éxito alcanzado, por ejemplo, con la orquesta sinfónica, que ha sido reconstruida, reintegrada totalmente, y que no solamente ha alcanzado niveles elevados en el orden artístico, sino también en el orden revolucionario, porque hay 50 miembros de la orquesta sinfónica que son milicianos. El ballet de Cuba también se ha reconstruido y acaba de hacer una gira por el extranjero, donde cosecharon la admiración y el reconocimiento de todos los pueblos donde trabajaron. Está teniendo éxito el conjunto de danza moderna, y ha recibido también elogios valiosísimos en Europa.  La biblioteca nacional, por su parte, también está desarrollando una política en favor de la cultura, en favor de esas cosas que les preocupaban a ustedes de despertar el interés del pueblo por la música, por la pintura; ha constituido un departamento de pintura, con el objeto de dar a conocer las obras al pueblo; un departamento de música, un departamento juvenil, una sección también para niños.  Nosotros un rato antes de pasar a este salón estuvimos visitando el departamento de la biblioteca nacional para niños, vimos el número de niños que ya están asociados, el trabajo que se está desarrollando allí y los adelantos que ha logrado la biblioteca nacional, que además constituyen un motivo para que el gobierno le facilite los recursos que necesite para seguir desarrollando esa labor. La imprenta nacional es ya una realidad y, con las nuevas formas de organización que se le van a dar es ya también una conquista de la Revolución, que contribuirá extraordinariamente a la preparación del pueblo.

El instituto del cine es también una realidad. Durante toda esta primera etapa, fundamentalmente, se han hecho las inversiones necesarias para dotarlo de los equipos materiales que necesita para trabajar. Al menos la Revolución ha establecido las bases de la industria del cine, lo cual constituye un gran esfuerzo si se tiene en cuenta que no se trata de un país industrializado el nuestro, que ha significado sacrificios la adquisición de todos esos equipos. Que además, si en cuanto al cine no hay más facilidades, no obedece a una política restrictiva del gobierno, sino sencillamente a la escasez de los recursos económicos actuales para crear un movimiento de aficionados que permita el desarrollo de todos los talentos en el cine, y que será puesto en práctica cuando se pueda contar con esos recursos. La política en el instituto del cine será de discusión y además de emulación entre los distintos equipos de trabajo.

No se puede juzgar todavía en sí la tarea del instituto del cine. No ha podido todavía disponer de tiempo para realizar una obra que pueda ser juzgada, pero ha trabajado, y nosotros sabemos que una serie de documentales hechos por el instituto del cine han contribuido grandemente a divulgar en el extranjero la obra de la Revolución.

Pero lo que interesa destacar es que las bases para la industria del cine ya están establecidas. Se ha realizado también una labor de publicidad, conferencias, de extensión cultural a través de los distintos organismos; pero que al fin esto no es nada comparado con lo que puede hacerse y con lo que la Revolución aspira a desarrollar.

Hay todavía una serie de cuestiones que interesan a los escritores y artistas por resolver, hay problemas de orden material; es decir, hay problemas de orden económico. No son las condiciones de antes. Hoy no existe aquel pequeño sector privilegiado que adquiría las obras de los artistas, a precios de miseria por cierto, ya que más de un artista terminó en la indigencia y en el olvido. Quedan por encarar y resolver esos problemas que debe resolverlos el Gobierno Revolucionario y que debe ser preocupación del Consejo Nacional de Cultura, así como también el problema de los artistas que hay que ya no producen y que están completamente desamparados, garantizarle al artista no solo las condiciones materiales adecuadas, sino también la garantía de que no tendrán que preocuparse de cuando ya ellos no puedan trabajar.

En cierto sentido, ya la reorganización que se le dio al instituto de los derechos de autores ha tenido como consecuencia que una serie de autores que estaban siendo miserablemente explotados y cuyos derechos eran burlados, cuenten hoy con ingresos que les han permitido a muchos de ellos salir de la situación de pobreza extrema en que se encontraban. 

Son pasos que ha dado la Revolución, pero que no significan sino algunos pasos que deben preceder a otros pasos para crear las mejores condiciones.

Hay la idea también de organizar algún sitio de descanso y de trabajo para los artistas y los escritores.

En cierta ocasión, cuando nosotros andábamos un poco peregrinando por todo el territorio nacional, se nos había ocurrido la idea de construir un barrio en un lugar muy hermoso de Isla de Pinos, una aldea en medio de los pinares —en ese tiempo estábamos pensando establecer algún tipo de premio para los mejores escritores y artistas progresistas del mundo—, como un premio y sobre todo como un homenaje a esos escritores y artistas; proyecto que no tomó cuerpo pero que puede ser revivido para hacer un reparto o una aldea, un remanso de paz que invite a descansar, que invite a escribir (APLAUSOS).  Y yo creo que bien vale la pena que los artistas, entre ellos los arquitectos, comiencen a dibujar y a concebir el lugar de descanso ideal para un escritor o un artista, y a ver si se ponen de acuerdo en eso (RISAS).

El Gobierno Revolucionario está dispuesto a poner de su parte los recursos en alguna partecita del presupuesto ahora que todo está planificándose. Y ¿será la planificación una limitación al espíritu creador de nosotros, los revolucionarios?  Porque en cierto sentido no se olviden que nosotros, revolucionarios un poco por la libre, nos vemos ahora ante la realidad de la planificación; y eso también nos plantea a nosotros un problema, porque hasta ahora hemos sido espíritus creadores de iniciativas revolucionarias y de inversiones también revolucionarias que ahora hay que planificar.  Que no vayan a creer que estamos exentos de los problemas, y que, desde nuestro punto de vista, pudiéramos también protestar contra eso.

Es decir que ya se sabrá lo que se va a hacer el año que viene, el otro año, el otro año. ¿Quién va a discutir que hay que planificar la economía? Pero que dentro de esa planificación cabe el construir un sitio de descanso para los escritores y artistas, y verdaderamente sería una satisfacción el que la Revolución pudiera contar esa realización entre las obras que está realizando. Nosotros hemos estado aquí preocupados por la situación actual de los escritores y artistas, un poco nos hemos olvidado de las perspectivas del futuro. Y nosotros, que no tenemos por qué quejarnos de ustedes, sin embargo también le hemos dedicado algún instante a pensar en los artistas y en los escritores del futuro, y pensamos lo que serán si se vuelven a reunir —como deben volverse a reunir— hombres del gobierno, en el futuro, dentro de cinco, dentro de diez años  —no quiere decir que tengamos que ser nosotros exactamente—, con los escritores y los artistas, cuando haya adquirido la cultura el extraordinario desarrollo que aspiramos alcanzar, con los escritores y los artistas del futuro, cuando salgan los primeros frutos del plan de academias y de escuelas que hay actualmente.

Mucho antes de que se plantearan estas cuestiones ya venía el Gobierno Revolucionario preocupándose por la extensión de la cultura al pueblo.

Nosotros hemos sido siempre muy optimistas. Creo que sin ser optimista no se puede ser revolucionario, porque las dificultades que una Revolución tiene que vencer son muy serias. ¡Y hay que ser optimistas! Un pesimista nunca podría ser revolucionario.

Había distintos organismos del Estado propios de la primera etapa de la Revolución.  La Revolución ha tenido sus etapas.  La Revolución tuvo su etapa en que una serie de iniciativas dimanaban de una serie de organismos; hasta el INRA estaba realizando actividades de extensión cultural. No dejamos de chocar con el Teatro Nacional incluso, porque ellos estaban haciendo un trabajo y nosotros de repente estábamos haciendo otro por nuestra cuenta. Ya todo eso va encuadrándose dentro de una organización.

Y así, en nuestros planes, con respecto a los campesinos de las cooperativas y de las granjas, surgió la idea de llevar la cultura al campo, a las granjas y a las cooperativas.  ¿Cómo?  Pues trayendo campesinos para convertirlos en instructores de música, de baile, de teatro.  Los optimistas solamente podemos lanzar iniciativas de ese tipo.

Pues, ¿cómo despertar en el campesino la afición por el teatro, por ejemplo?  ¿Dónde estaban los instructores?  ¿De dónde los sacábamos para enviar, por ejemplo, a 300 granjas del pueblo y a 600 cooperativas?, cosa que estoy seguro de que todos ustedes estarán de acuerdo en que si se logra es positivo, y sobre todo para empezar a descubrir en el pueblo los talentos y convertir al pueblo también en autor y en creador, porque en definitiva el pueblo es el gran creador.

No debemos olvidarnos de eso, y no debemos olvidarnos tampoco de los miles y miles de talentos que se habrán perdido en nuestros campos y en nuestras ciudades por falta de condiciones y de oportunidades para desarrollarse, que son como aquellos genios ocultos, los genios dormidos que estaban esperando la mano de seda —no quiero yo ser muy erudito aquí—, que vinieran a despertarlos, a formarlos.

En nuestros campos, de eso estamos todos seguros —a menos que nosotros presumamos que somos los más inteligentes que hemos nacido en este país, y empiezo por decir que no presumo de tal cosa.  Muchas veces he puesto como ejemplo el hecho de que en el lugar donde yo nací, entre unos 1 000 niños, fui el único que pudo estudiar una carrera universitaria, mal estudiada, por cierto, no sin librarme de atravesar por una serie de colegios de curas, etcétera, etcétera (RISAS).

Yo no quiero lanzar aquí ningún anatema contra nadie, ni mucho menos. Sí digo que tengo el mismo derecho que tuvo alguien a decir  —alguien aquí que vino y dijo lo que quería decir él también, quejarse—: “Yo tengo derecho a quejarme.”

Alguien habló de que fue formado por la sociedad burguesa. Yo puedo decir que fui formado por algo peor todavía: que fui formado por lo peor de la reacción, y donde una buena parte de los años de mi vida se perdieron en el oscurantismo, en la superstición y en la mentira, en la época aquella en que no lo enseñaban a uno a pensar, sino que lo obligaban a creer.

Creo que cuando al hombre se le pretende truncar la capacidad de pensar y razonar lo convierten, de un ser humano, en un animal domesticado (APLAUSOS).  No me sublevo contra los sentimientos religiosos del hombre. Respetamos esos sentimientos, respetamos el derecho del hombre a la libertad de creencia y de culto. Eso no quiere decir que el mío me lo hayan respetado; yo no tuve ninguna libertad de creencia ni de culto, sino que me impusieron una creencia y un culto y me estuvieron domesticando durante 12 años (RISAS).

Naturalmente que tengo que pensar con un poco de queja en los años que yo pude haber empleado, en esa época en que en los jóvenes existe la mayor dosis de interés y de curiosidad por las cosas, haber empleado todos esos años en el estudio sistemático y que me permitieran adquirir esa cultura que hoy los niños de Cuba van a tener ampliamente la oportunidad de adquirir.

Es decir que, a pesar de todo eso, el único que pudo, entre 1 000, sacar un título universitario, tuvo que pasar por ese molino de piedra donde de milagro no lo trituraron a uno mentalmente para siempre. Así que el único entre 1 000 tuvo que pasar por todo eso. ¿Por qué? Ah, porque era el único entre 1 000 a quien le podían pagar el colegio privado para que estudiara en el campo.

Ahora, ¿por eso yo me voy a creer que yo era el más apto y el más inteligente entre los 1 000?  Yo creo que somos un producto de selección, pero no tan natural como social. Socialmente fui seleccionado para ir a la universidad, y socialmente estoy aquí hablando ahora, por un proceso de selección social, no natural.

La selección social dejó en la ignorancia quién sabe a cuántas decenas de miles de jóvenes superiores a todos nosotros; esa es una verdad. Y el que se crea artista tiene que pensar que por ahí se pueden haber quedado sin ser artistas muchos mejores que él —espero que Guillén no se ponga bravo por eso que estoy diciendo— (RISAS).  Si no admitimos eso, estaremos en la luna. Nosotros somos unos privilegiados en medio de todo, porque no nacimos hijos del carretero. Y no solamente somos privilegiados por eso.

Pero en fin, lo que iba a decir —y después les puedo decir en qué otra cosa somos privilegiados— es que eso demuestra la cantidad enorme de inteligencias que se han perdido sencillamente por la falta de oportunidad. Vamos a llevar la oportunidad a todas esas inteligencias, vamos a crear las condiciones que permitan que todo talento artístico o literario o científico o de cualquier orden pueda desarrollarse.

Y piensen lo que significa la Revolución que tal cosa permita y que ya desde ahora mismo, desde el próximo curso, alfabetizado todo el pueblo, con escuelas en todos los lugares de Cuba, con campañas de seguimiento y con la formación de los instructores que permitan conocer y descubrir todas las calidades. Y esto no es más que para empezar.  Es que todos esos instructores en el campo sabrán qué niño tiene vocación e indicarán a qué niño hay que becar para llevarlo a la Academia Nacional de Arte; pero, al mismo tiempo, van a despertar el gusto artístico y la afición cultural en los adultos.

Y algunos ensayos que se han hecho demuestran la capacidad que tiene el campesino y el hombre del pueblo para asimilar las cuestiones artísticas, asimilar la cultura y ponerse inmediatamente a producir.  Y hay compañeros que han estado en algunas cooperativas, que han logrado ya que los cooperativistas tengan su grupo teatral. Y, además, ha quedado demostrado recientemente, con las representaciones de distintos lugares de la república y los trabajos artísticos que realizaron los hombres y mujeres del pueblo. Pues calculen lo que significará cuando tengamos un instructor de teatro, un instructor de música y un instructor de baile en cada cooperativa y en cada granja del pueblo.

En el curso solo de dos años podremos enviar 1 000 instructores  —más de 1 000—, para teatro, para danza y para música.

Se han organizado las escuelas, ya están funcionando, e imagínense cuando haya 1000 grupos de baile, de música y de teatro en toda la isla, en el campo —no estamos hablando de la ciudad, en la ciudad resulta un poquito más fácil—, lo que eso significará en extensión cultural.

Porque han hablado aquí algunos de que es necesario elevar el nivel del pueblo. ¿Pero cómo? El Gobierno Revolucionario se ha preocupado de eso, y el Gobierno Revolucionario está creando esas condiciones para que, dentro de algunos años, la cultura, el nivel de preparación cultural del pueblo se haya elevado extraordinariamente.

Hemos escogido esas tres ramas, pero se pueden seguir escogiendo y se puede seguir trabajando para desarrollar la cultura en todos los aspectos.

Ya esa escuela está funcionando, y los compañeros que trabajan en la escuela están satisfechos del adelanto de ese grupo de futuros instructores.  Pero, además, ya se empezó a construir la Academia Nacional de Arte, aparte de la Academia Nacional de Artes Manuales. Que, por cierto, Cuba va a poder contar con la más hermosa academia de arte de todo el mundo. ¿Por qué? Porque esa academia va situada en el reparto residencial más hermoso del mundo, donde vivía la burguesía más lujosa del mundo. Y allí, en el mejor reparto de la burguesía más ostentosa y más lujosa y más inculta —dicho sea de paso— (RISAS Y APLAUSOS)… porque en ninguna de esas casas falta un bar, por lo demás no se preocupaban —salvo excepciones—, de los problemas culturales; vivían de una manera increíblemente fabulosa. Y vale la pena darse una vuelta por allí para que vean cómo vivía esa gente, ¡pero no sabían qué extraordinaria academia de arte estaban construyendo!  (RISAS.)

Y eso es lo que quedará de lo que hicieron, porque los alumnos van a vivir en las casas que eran residencias de los millonarios, no vivirán enclaustrados; vivirán como en un hogar, y entonces asistirán a las clases en la academia. La academia va a estar situada en el medio del Country Club, donde un grupo de arquitectos-artistas han diseñado una obra  —¿están por ahí? Retiro lo dicho— (RISAS), han diseñado las construcciones que se van a realizar; ya empezaron, tienen el compromiso de terminarlo para el mes de diciembre; ya tenemos 300.000 pies de caoba y de maderas preciosas para los muebles. Está en el medio del campo de golf, en una naturaleza que es un ensueño, y ahí va a estar situada la Academia Nacional de Arte, con 60 residencias a los alrededores, con el círculo social al lado que, a su vez, tiene comedores, salones, piscina y también una zona para visitantes, donde los profesores extranjeros que vengan a ayudarnos podrán albergarse, y con capacidad hasta para 3.000 niños, es decir, 3.000 becarios, y con la aspiración de que comience a funcionar el próximo curso. E inmediatamente también comenzará a funcionar la Academia Nacional de Artes Manuales con otras tantas residencias, en otro campo de golf y con otra construcción similar. Es decir, serán las academias de tipo nacional —no quiere decir que sean las únicas escuelas ni mucho menos— donde irán becados aquellos jóvenes que demuestren mayor capacidad, sin que les cueste a sus familias absolutamente nada, y van a tener las condiciones ideales para desarrollarse.

Cualquiera quisiera ahora ser un muchacho para ingresar en una de esas academias.  ¿Es o no es cierto?  (EXCLAMACIONES DE: “¡Seguro!”).  

Aquí se habló de pintores que se tomaban un café con leche, que estaban 15 días a café con leche. Calculen qué condiciones tan distintas. Y entonces nos dirán si el espíritu creador encontrará o no encontrará las mejores condiciones para desarrollarse: instrucción, vivienda, alimentación, cultura general, porque irán allí desde los ocho años y recibirán junto con la preparación artística una cultura general.

¿Y desearemos o no desearemos nosotros que esos muchachos se desarrollen allí plenamente en todos los órdenes?

Esas son, más que ideas o sueños, realidades ya de la Revolución: los instructores que se están preparando, las escuelas nacionales que se están preparando, más las escuelas para aficionados, que también se fundarán.

Por eso es importante la Revolución. Porque, ¿cómo pudiéramos hacer esto sin revolución? ¿Vamos a suponer que nosotros tenemos el temor de que se nos marchite nuestro espíritu creador, “estrujado por las manos despóticas de la revolución staliniana”?  (RISAS.) 

Señores, ¿no vale la pena pensar en el futuro? ¿Que nuestras flores se marchiten cuando estamos sembrando flores por todas partes, cuando estamos forjando esos espíritus creadores del futuro? ¿Y quién no cambiaría el presente — ¡quién no cambiaría incluso su propio presente!— por ese futuro?  (APLAUSOS.)  ¿Quién no sacrificaría lo suyo por ese futuro y quién que tenga sensibilidad artística no está dispuesto, igual que el combatiente que muere en una batalla sabiendo que él muere, que él deja de existir físicamente para abonar con su sangre el camino del triunfo de sus semejantes, de su pueblo?

Piensen en el combatiente que muere peleando: sacrifica todo lo que tiene, sacrifica su vida, sacrifica su familia, sacrifica su esposa, sacrifica sus hijos. ¿Para qué? Para que podamos hacer todas estas cosas. ¿Y quién que tenga sensibilidad humana, sensibilidad artística no piensa que por hacer eso vale la pena hacer los sacrificios que sean necesarios?

Mas la Revolución no pide sacrificios de genios creadores. Al contrario, la Revolución dice: pongan ese espíritu creador al servicio de esta obra sin temor de que su obra salga trunca. Pero si algún día usted piensa que su obra puede salir trunca, diga: bien vale la pena que mi obra quede trunca para hacer una obra como esta que tenemos delante (APLAUSOS PROLONGADOS).

Al contrario: le pedimos al artista que desarrolle hasta el máximo su esfuerzo creador. Queremos crear al artista y al intelectual esas condiciones. Porque si estamos queriendo crearlas para el futuro, ¿cómo no vamos a quererlas para los actuales artistas e intelectuales?

Les estamos pidiendo que las desarrollen en favor de la cultura precisamente y en favor del arte, en función de la Revolución, porque la Revolución significa precisamente más cultura y más arte. Les pedimos que pongan su granito de arena en esta obra que, al fin y al cabo, será una obra de esta generación.

La generación venidera será mejor que nosotros, pero nosotros seremos los que habremos hecho posible esa generación mejor. Nosotros seremos forjadores de esa generación futura. Nosotros, esta generación, sin edades, no es cuestión de edades.  ¿Para qué vamos a entrar a discutir ese problema tan delicado?  (RISAS.)

Es que cabemos todos. Porque esta es obra de todos nosotros: tanto de los “barbudos” como de los lampiños; de los que tienen abundante cabellera, o de los que no tienen ninguna, o la tienen blanca.  Esta es la obra de todos nosotros.

Vamos a echar una guerra contra la incultura; vamos a librar una batalla contra la incultura; vamos a despertar una irreconciliable querella contra la incultura, y vamos a batirnos contra ella y vamos a ensayar nuestras armas.

¿Que alguno no quiera colaborar? ¡Y qué mayor castigo que privarse de la satisfacción de lo que se está haciendo hoy!

Nosotros hablábamos de que éramos privilegiados. ¡Ah!, porque habíamos podido aprender a leer y a escribir, ir a una escuela, a un instituto, ir a una universidad, o por lo menos adquirir los rudimentos de instrucción suficientes para poder hacer algo. ¿Y no nos podemos llamar privilegiados por estar viviendo en medio de una revolución? ¿Es que acaso no nos dedicábamos con extraordinario interés a leer acerca de las revoluciones?  ¿Y quién no se leyó con verdadera sed las narraciones de la Revolución Francesa, o la historia de la Revolución Rusa? ¿Y quién no soñó alguna vez en haber sido testigo presencial de aquellas revoluciones?

A mí, por ejemplo, me pasaba algo. Cuando leía la Guerra de Independencia, yo sentía no haber nacido en aquella época y me sentía apenado de no haber sido un luchador por la independencia y no haber vivido aquella historia. Porque todos nosotros hemos leído las crónicas de la guerra y de la lucha por la independencia con verdadera pasión. Y envidiábamos a los intelectuales y a los artistas y a los guerreros y a los luchadores y a los gobernantes de aquella época.

Sin embargo, nos ha tocado el privilegio de vivir y ser testigos presenciales de una auténtica revolución, de una revolución cuya fuerza es ya una fuerza que se desarrolla fuera de las fronteras de nuestro país, cuya influencia política y moral está haciendo estremecer y tambalearse al imperialismo en este continente (APLAUSOS).  De donde la Revolución Cubana se convierte en el acontecimiento más importante de este siglo para la América Latina, en el acontecimiento más importante después de las guerras de independencia que tuvieron lugar en el siglo XIX:  verdadera era nueva de redención del hombre.

Porque, ¿qué fueron aquellas guerras de independencia sino la sustitución del dominio colonial por el dominio de las clases dominantes y explotadoras en todos esos países?  Y nos ha tocado vivir un acontecimiento histórico.  Se puede decir que el segundo gran acontecimiento histórico ocurrido en los últimos tres siglos en la América Latina, del cual los cubanos somos actores.  Y que mientras más trabajemos más será la Revolución como una llama inapagable, y más estará llamada a desempeñar un papel histórico trascendental.

Y ustedes, escritores y artistas, han tenido el privilegio de ser testigos presenciales de esta revolución. Cuando una revolución es un acontecimiento tan importante en la historia humana, que bien vale la pena vivir una revolución aunque sea solo para ser testigos de ella. Ese también es un privilegio, que los que no son capaces de comprender estas cosas, los que se dejan tupir, los que se dejan confundir, los que se dejan atolondrar por la mentira, pues renuncian a ella.

¿Qué decir de los que han renunciado a ella, y qué pensar de ellos, sino con pena, que abandonan este país en plena efervescencia revolucionaria para ir a sumergirse en las entrañas del monstruo imperialista, donde no puede tener vida ninguna expresión del espíritu?

Y han abandonado la Revolución para ir allá.  Han preferido ser prófugos y desertores de su patria a ser aunque sea espectadores.

Y ustedes tienen la oportunidad de ser más que espectadores:  de ser actores de esa revolución, de escribir sobre ella, de expresarse sobre ella.

¿Y las generaciones venideras qué les pedirán a ustedes? Podrán realizar magníficas obras artísticas desde el punto de vista técnico. Pero si a un hombre de la generación venidera le dicen que un escritor, que un intelectual —es decir, un hombre dentro de 100 años— de esta época vivió en la Revolución indiferente a ella y no expresó la Revolución, y no fue parte de la Revolución, será difícil que lo comprenda nadie, cuando en los años venideros habrá tantos y tantos queriendo pintar la Revolución y queriendo escribir sobre la Revolución y queriendo expresarse sobre la Revolución, recopilando datos e informaciones para saber qué pasó, cómo fue, cómo vivían.

En días recientes nosotros tuvimos la experiencia de encontrarnos con una anciana de 106 años que había acabado de aprender a leer y a escribir, y nosotros le propusimos que escribiera un libro. Había sido esclava, y nosotros queríamos saber cómo un esclavo vio el mundo cuando era esclavo, cuáles fueron sus primeras impresiones de la vida, de sus amos, de sus compañeros.

Creo que puede escribir una cosa tan interesante que ninguno de nosotros la podemos escribir. Y es posible que en un año se alfabetice y además escriba un libro a los 106 años — ¡esas son las cosas de las revoluciones!— y se vuelva escritora y tengamos que traerla aquí a la próxima reunión (RISAS y APLAUSOS).  Y entonces Walterio tenga que admitirla como uno de los valores de la nacionalidad del siglo XIX (RISAS Y APLAUSOS).

¿Quién puede escribir mejor que ella lo que vivió el esclavo? ¿Y quién puede escribir mejor que ustedes el presente? Y cuánta gente empezará a escribir en el futuro sin vivir esto, a distancia, recogiendo escritos.

Y no nos apresuremos en juzgar la obra nuestra, que ya tendremos jueces de sobra. Y a lo que hay que temerle no es a ese supuesto juez autoritario, verdugo de la cultura, imaginario, que hemos elaborado aquí.  Teman a otros jueces mucho más temibles: ¡Teman a los jueces de la posteridad, teman a las generaciones futuras que serán, al fin y al cabo, las encargadas de decir la última palabra! (OVACION.)”

Documental “Viva Venezuela”, lo que los opositores se niegan a ver (Video)

12 May

Este es el EXCELENTE video que le quería enviar a mi “ANALFABETA POLÍTICA” doctora, aquí les llega a ustedes.  Este documental lo hicieron un grupo de muchachos británicos, va en español.  No sabía que Hispan TV fuera una TV Iraní.  Excelente, ahora nosotros tenemos unas cuantas TVs online donde podemos obtener buena información: TeleSur, RT, y ahora Hispan TV.

YADIRA De Nicaragua
Vía correo electrónico
.

El documental “Viva Venezuela” atiende la actualidad venezolana, el legado de Hugo Chávez y la Revolución Bolivariana. Muchas voces fuera y dentro del país opinaban que el chavismo estaba condenado a desaparecer con el fallecimiento de Hugo Chávez.

En el documental vemos como la ideología de Chávez sigue viva y la gente sigue creyendo en la Revolución y apoya a su sucesor, Nicolás Maduro.

HispanTV

Comentario de Hispan TV

“El mejor oficio del mundo”, discurso sin desperdicio de Gabriel García Márquez

10 May

Discurso de Gabriel García Márquez ante la 52ª Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), Los Ángeles, EE.UU., 7 octubre 1996:

A una universidad colombiana se le preguntó cuáles son las pruebas de aptitud y vocación que se hacen a quienes desean estudiar periodismo y la respuesta fue terminante: “Los periodistas no son artistas”. Estas reflexiones, por el contrario, se fundan precisamente en la certidumbre de que el periodismo escrito es un género literario.

García Marquez

Imagen: http://ecopopularve.files.wordpress.com/2014/05/garciamarquez.jpg

Hace unos cincuenta años no estaban de moda las escuelas de periodismo. Se aprendía en las salas de redacción, en los talleres de imprenta, en el cafetín de enfrente, en las parrandas de los viernes. Todo el periódico era una fábrica que formaba e informaba sin equívocos, y generaba opinión dentro de un ambiente de participación que mantenía la moral en su puesto. Pues los periodistas andábamos siempre juntos, hacíamos vida común, y éramos tan fanáticos del oficio que no hablábamos de nada distinto que del oficio mismo. El trabajo llevaba consigo una amistad de grupo que inclusive dejaba poco margen para la vida privada. No existían las juntas de redacción institucionales, pero a las cinco de la tarde, sin convocatoria oficial, todo el personal de planta hacía una pausa de respiro en las tensiones del día y confluía a tomar el café en cualquier lugar de la redacción. Era una tertulia abierta donde se discutían en caliente los temas de cada sección y se le daban los toques finales a la edición de mañana. Los que no aprendían en aquellas cátedras ambulatorias y apasionadas de veinticuatro horas diarias, o los que se aburrían de tanto hablar de los mismo, era porque querían o creían ser periodistas, pero en realidad no lo eran.

El periódico cabía entonces en tres grandes secciones: noticias, crónicas y reportajes, y notas editoriales. La sección más delicada y de gran prestigio era la editorial. El cargo más desvalido era el de reportero, que tenía al mismo tiempo la connotación de aprendiz y cargaladrillos. El tiempo y el mismo oficio han demostrado que el sistema nervioso del periodismo circula en realidad en sentido contrario. Doy fe: a los diecinueve años -siendo el peor estudiante de derecho- empecé mi carrera como redactor de notas editoriales y fui subiendo poco a poco y con mucho trabajo por las escaleras de las diferentes secciones, hasta el máximo nivel de reportero raso.

La misma práctica del oficio imponía la necesidad de formarse una base cultural, y el mismo ambiente de trabajo se encargaba de fomentarla. La lectura era una adicción laboral. Los autodidactas suelen ser ávidos y rápidos, y los de aquellos tiempos lo fuimos de sobra para seguir abriéndole paso en la vida al mejor oficio del mundo… como nosotros mismos lo llamábamos. Alberto Lleras Camargo, que fue periodista siempre y dos veces presidente de Colombia, no era ni siquiera bachiller.

La creación posterior de las escuelas de periodismo fue una reacción escolástica contra el hecho cumplido de que el oficio carecía de respaldo académico. Ahora ya no son sólo para la prensa escrita sino para todos los medios inventados y por inventar.

Pero en su expansión se llevaron de calle hasta el nombre humilde que tuvo el oficio desde sus orígenes en el siglo XV, y ahora no se llama periodismo sino Ciencias de la Comunicación o Comunicación Social. El resultado, en general, no es alentador. Los muchachos que salen ilusionados de las academias, con la vida por delante, parecen desvinculados de la realidad y de sus problemas vitales, y prima un afán de protagonismo sobre la vocación y las aptitudes congénitas. Y en especial sobre las dos condiciones más importantes: la creatividad y la práctica.

La mayoría de los graduados llegan con deficiencias flagrantes, tienen graves problemas de gramática y ortografía, y dificultades para una comprensión reflexiva de textos. Algunos se precian de que pueden leer al revés un documento secreto sobre el escritorio de un ministro, de grabar diálogos casuales sin prevenir al interlocutor, o de usar como noticia una conversación convenida de antemano como confidencial. Lo más grave es que estos atentados éticos obedecen a una noción intrépida del oficio, asumida a conciencia y fundada con orgullo en la sacralización de la primicia a cualquier precio y por encima de todo. No los conmueve el fundamento de que la mejor noticia no es siempre la que se da primero sino muchas veces la que se da mejor. Algunos, conscientes de sus deficiencias, se sienten defraudados por la escuela y no les tiembla la voz para culpar a sus maestros de no haberles inculcado las virtudes que ahora les reclaman, y en especial la curiosidad por la vida.

Es cierto que estas críticas valen para la educación general, pervertida por la masificación de escuelas que siguen la línea viciada de lo informativo en vez de lo formativo. Pero en el caso específico del periodismo parece ser, además, que el oficio no logró evolucionar a la misma velocidad que sus instrumentos, y los periodistas se extraviaron en el laberinto de una tecnología disparada sin control hacia el futuro. Es decir, las empresas se han empeñado a fondo en la competencia feroz de la modernización material y han dejado para después la formación de su infantería y los mecanismos de participación que fortalecían el espíritu profesional en el pasado. Las salas de redacción son laboratorios asépticos para navegantes solitarios, donde parece más fácil comunicarse con los fenómenos siderales que con el corazón de los lectores. La deshumanización es galopante.

No es fácil entender que el esplendor tecnológico y el vértigo de las comunicaciones, que tanto deseábamos en nuestros tiempos, hayan servido para anticipar y agravar la agonía cotidiana de la hora del cierre. Los principiantes se quejan de que los editores les conceden tres horas para una tarea que en el momento de la verdad es imposible en menos de seis, que les ordenan material para dos columnas y a la hora de la verdad sólo les asignan media, y en el pánico del cierre nadie tiene tiempo ni humor para explicarles por qué, y menos para darles una palabra de consuelo. “Ni siquiera nos regañan”, dice un reportero novato ansioso de comunicación directa con sus jefes. Nada: el editor que antes era un papá sabio y compasivo, apenas si tiene fuerzas y tiempo para sobrevivir él mismo a las galeras de la tecnología.

Creo que es la prisa y la restricción del espacio lo que ha minimizado el reportaje, que siempre tuvimos como el género estrella, pero que es también el que requiere más tiempo, más investigación, más reflexión, y un dominio certero del arte de escribir. Es en realidad la reconstitución minuciosa y verídica del hecho. Es decir: la noticia completa, tal como sucedió en la realidad, para que el lector la conozca como si hubiera estado en el lugar de los hechos.

Antes que se inventaran el teletipo y el télex, un operador de radio con vocación de mártir capturaba al vuelo las noticias del mundo entre silbidos siderales, y un redactor erudito las elaboraba completas con pormenores y antecedentes, como se reconstruye el esqueleto entero de un dinosaurio a partir de una vértebra. Sólo la interpretación estaba vedada, porque era un dominio sagrado del director, cuyos editoriales se presumían escritos por él, aunque no lo fueran, y casi siempre con caligrafías célebres por lo enmarañadas. Directores históricos tenían linotipistas personales para descifrarlas.

Un avance importante en este medio siglo es que ahora se comenta y se opina en la noticia y en el reportaje, y se enriquece el editorial con datos informativos. Sin embargo, los resultados no parecen ser los mejores, pues nunca como ahora ha sido tan peligroso este oficio. El empleo desaforado de comillas en declaraciones falsas o ciertas permite equívocos inocentes o deliberados, manipulaciones malignas y tergiversaciones venenosas que le dan a la noticia la magnitud de un arma mortal.

Las citas de fuentes que merecen entero crédito, de personas generalmente bien informadas o de altos funcionarios que pidieron no revelar su nombre, o de observadores que todo lo saben y que nadie ve, amparan toda clase de agravios impunes. Pero el culpable se atrinchera en su derecho de no revelar la fuente, sin preguntarse si él mismo no es un instrumento fácil de esa fuente que le transmitió la información como quiso y arreglada como más le convino. Yo creo que sí: el mal periodista piensa que su fuente es su vida misma -sobre todo si es oficial- y por eso la sacraliza, la consiente, la protege, y termina por establecer con ella una peligrosa relación de complicidad, que lo lleva inclusive a menospreciar la decencia de la segunda fuente.

Aun a riesgo de ser demasiado anecdótico, creo que hay otro gran culpable en este drama: la grabadora. Antes de que ésta se inventara, el oficio se hacía bien con tres recursos de trabajo que en realidad eran uno sólo: la libreta de notas, una ética a toda prueba, y un par de oídos que los reporteros usábamos todavía para oír lo que nos decían. El manejo profesional y ético de la grabadora está por inventar. Alguien tendría que enseñarles a los colegas jóvenes que la casete no es un sustituto de la memoria, sino una evolución de la humilde libreta de apuntes que tan buenos servicios prestó en los orígenes del oficio. La grabadora oye pero no escucha, repite -como un loro digital- pero no piensa, es fiel pero no tiene corazón, y a fin de cuentas su versión literal no será tan confiable como la de quien pone atención a las palabras vivas del interlocutor, las valora con su inteligencia y las califica con su moral. Para la radio tiene la enorme ventaja de la literalidad y la inmediatez, pero muchos entrevistadores no escuchan las respuestas por pensar en la pregunta siguiente.

La grabadora es la culpable de la magnificación viciosa de la entrevista. La radio y la televisión, por su naturaleza misma, la convirtieron en el género supremo, pero también la prensa escrita parece compartir la idea equivocada de que la voz de la verdad no es tanto la del periodista que vio como la del entrevistado que declaró. Para muchos redactores de periódicos la transcripción es la prueba de fuego: confunden el sonido de las palabras, tropiezan con la semántica, naufragan en la ortografía y mueren por el infarto de la sintaxis. Tal vez la solución sea que se vuelva a la pobre libretita de notas para que el periodista vaya editando con su inteligencia a medida que escucha, y le deje a la grabadora su verdadera categoría de testigo invaluable. De todos modos, es un consuelo suponer que muchas de las transgresiones éticas, y otras tantas que envilecen y avergüenzan al periodismo de hoy, no son siempre por inmoralidad, sino también por falta de dominio profesional.

Tal vez el infortunio de las facultades de Comunicación Social es que enseñan muchas cosas útiles para el oficio, pero muy poco del oficio mismo. Claro que deben persistir en sus programas humanísticos, aunque menos ambiciosos y perentorios, para contribuir a la base cultural que los alumnos no llevan del bachillerato. Pero toda la formación debe estar sustentada en tres pilares maestros: la prioridad de las aptitudes y las vocaciones, la certidumbre de que la investigación no es una especialidad del oficio sino que todo el periodismo debe ser investigativo por definición, y la conciencia de que la ética no es una condición ocasional, sino que debe acompañar siempre al periodismo como el zumbido al moscardón.

El objetivo final debería ser el retorno al sistema primario de enseñanza mediante talleres prácticos en pequeños grupos, con un aprovechamiento crítico de las experiencias históricas, y en su marco original de servicio público. Es decir: rescatar para el aprendizaje el espíritu de la tertulia de las cinco de la tarde.

Un grupo de periodistas independientes estamos tratando de hacerlo para toda la América Latina desde Cartagena de Indias, con un sistema de talleres experimentales e itinerantes que lleva el nombre nada modesto de Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano. Es una experiencia piloto con periodistas nuevos para trabajar sobre una especialidad específica -reportaje, edición, entrevistas de radio y televisión, y tantas otras- bajo la dirección de un veterano del oficio.

En respuesta a una convocatoria pública de la Fundación, los candidatos son propuestos por el medio en que trabajan, el cual corre con los gastos del viaje, la estancia y la matrícula. Deben ser menores de treinta años, tener una experiencia mínima de tres, y acreditar su aptitud y el grado de dominio de su especialidad con muestras de las que ellos mismos consideren sus mejores y sus peores obras.

La duración de cada taller depende de la disponibilidad del maestro invitado -que escasas veces puede ser de más de una semana-, y éste no pretende ilustrar a sus talleristas con dogmas teóricos y prejuicios académicos, sino foguearlos en mesa redonda con ejercicios prácticos, para tratar de transmitirles sus experiencias en la carpintería del oficio. Pues el propósito no es enseñar a ser periodistas, sino mejorar con la práctica a los que ya lo son. No se hacen exámenes ni evaluaciones finales, ni se expiden diplomas ni certificados de ninguna clase: la vida se encargará de decidir quién sirve y quién no sirve.

Trescientos veinte periodistas jóvenes de once países han participado en veintisiete talleres en sólo año y medio de vida de la Fundación, conducidos por veteranos de diez nacionalidades. Los inauguró Alma Guillermoprieto con dos talleres de crónica y reportaje. Terry Anderson dirigió otro sobre información en situaciones de peligro, con la colaboración de un general de las Fuerzas Armadas que señaló muy bien los límites entre el heroísmo y el suicidio. Tomás Eloy Martínez, nuestro cómplice más fiel y encarnizado, hizo un taller de edición y más tarde otro de periodismo en tiempos de crisis. Phil Bennet hizo el suyo sobre las tendencias de la prensa en los Estados Unidos y Stephen Ferry lo hizo sobre fotografía. El magnifico Horacio Bervitsky y el acucioso Tim Golden exploraron distintas áreas del periodismo investigativo, y el español Miguel Ángel Bastenier dirigió un seminario de periodismo internacional y fascinó a sus talleristas con un análisis crítico y brillante de la prensa europea.

Uno de gerentes frente a redactores tuvo resultados muy positivos, y soñamos con convocar el año entrante un intercambio masivo de experiencias en ediciones dominicales entre editores de medio mundo. Yo mismo he incurrido varias veces en la tentación de convencer a los talleristas de que un reportaje magistral puede ennoblecer a la prensa con los gérmenes diáfanos de la poesía.

Los beneficios cosechados hasta ahora no son fáciles de evaluar desde un punto de vista pedagógico, pero consideramos como síntomas alentadores el entusiasmo creciente de los talleristas, que son ya un fermento multiplicador del inconformismo y la subversión creativa dentro de sus medios, compartido en muchos casos por sus directivas. El solo hecho de lograr que veinte periodistas de distintos países se reúnan a conversar cinco días sobre el oficio ya es un logro para ellos y para el periodismo. Pues al fin y al cabo no estamos proponiendo un nuevo modo de enseñarlo, sino tratando de inventar otra vez el viejo modo de aprenderlo.

Los medios harían bien en apoyar esta operación de rescate. Ya sea en sus salas de redacción, o con escenarios construidos a propósito, como los simuladores aéreos que reproducen todos los incidentes del vuelo para que los estudiantes aprendan a sortear los desastres antes de que se los encuentren de verdad atravesados en la vida. Pues el periodismo es una pasión insaciable que sólo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad. Nadie que no la haya padecido puede imaginarse esa servidumbre que se alimenta de las imprevisiones de la vida.

Nadie que no lo haya vivido puede concebir siquiera lo que es el pálpito sobrenatural de la noticia, el orgasmo de la primicia, la demolición moral del fracaso. Nadie que no haya nacido para eso y esté dispuesto a vivir sólo para eso podría persistir en un oficio tan incomprensible y voraz, cuya obra se acaba después de cada noticia, como si fuera para siempre, pero que no concede un instante de paz mientras no vuelve a empezar con más ardor que nunca en el minuto siguiente.”

Nodal.am / PoderenlaRed.com
Tomado de: http://colarebo.wordpress.com/2014/05/10/el-mejor-oficio-del-mundo-un-discurso-sin-desperdicio-de-gabriel-garcia-marquez/

Emmanuel, con Síndrome de Down y 16 años: habla 4 idiomas, toca el violín, da conferencias y va a misa (Video)

28 Feb

Tiene 16 años. Habla inglés y español a la perfección y se maneja extraordinariamente bien en francés y en latín. Pese a ser un adolescente su destreza con el violín es memorable y ya ha protagonizado conciertos con orquestas sinfónicas. También da conferencias por Estados Unidos y el resto del mundo.

Su nombre es Emmanuel Joseph Bishop, echando un vistazo a su historial, se puede decir sin miedo a equivocarse que está uno o dos escalones por encima del resto de chicos de su edad. Este jovencito talentoso tiene síndrome de Down. Es decir, en muchos países la ley permite eliminarlo antes de su nacimiento: “abortable por Down.

Su historia es tan impactante que está dando la vuelta al mundo a través de las redes sociales.

Un talento, en peligro de extinción

En la actualidad sería muy complicado encontrar un talento tan grande como el de Emmanuel, pues no le hubieran dejado nacer por el hecho de tener síndrome de down, simplemente por no cumplir los requisitos que la sociedad occidental ha impuesto para ser digno de esta vida, y lo ha amparado por la ley.

Sin embargo, la historia de Emmanuel aparece como un vendaval que destruye todas las falacias que justifican el aborto de miles y miles de bebés, que no son considerados aptos. Este adolescente estadounidense ha ido desmontando todos los argumentos y ha demostrado al mundo de lo que es capaz.

Un católico devoto

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Emmanuel, es además un católico muy devoto, lo afirma orgulloso y realiza sus oraciones también en latín. De hecho, ha dirigido el rezo del Rosario en numerosas ocasiones así como oraciones comunitarias.

En este sentido, Emmanuel pretende utilizar el don que Dios le ha regalado para un fin mayor. Sus esfuerzos están destinados a mostrar a la gente con discapacidad que son igual que el resto,  que tienen sus propios dones y habilidades que mostrar al mundo. En definitiva, convencerles de que son útiles, justo lo contrario de lo que el mundo occidental les enseña a diario.

Un talento precoz

Emmanuel nació el 21 de diciembre de 1996 en la ciudad estadounidense de Grafton. Pronto sorprendió a todo el entorno que le rodeaba. A los dos años ya leía y a los tres ya era capaz de leer tarjetas en francés en un colegio de Illinois.

Con sólo seis añitos leyó el discurso de bienvenida del Congreso anual de la Sociedad Nacional de Síndrome de Down. Lo hizo en tres idiomas ante un auditorio de más de 600 personas. A esa misma edad ya aprendía a tocar el violín, una de sus mayores aficiones.

La vida de Emmanuel seguía yendo a esta velocidad de vértigo. A los 8 años montaba en bicicleta y era medallista en las Olimpiadas Especiales del Estado tanto en golf como en natación donde ganó en los 200 y 400 metros libres. Dos años más tarde marcaba varios récords en la categoría junior en distintas pruebas de natación.

El violín, ha sido su arma y su escudo

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A los 12 años dio un recital con el violín en el Décimo Congreso Mundial de Síndrome de Down que se celebró en Irlanda en 2009. Allí además, hizo una presentación en una de las sesiones de trabajo.

Un año después pudo ser al fin, monaguillo en su parroquia y a los catorce recibía el ansiado sacramento de la Confirmación. En 2010 cumplió otro de sus sueños, fue invitado a tocar en Turquía con una orquesta sinfónica para el Día Mundial del Síndrome de Down.

Su objetivo es ayudar a otros niños

Emmanuel fue educado en casa, sus padres nunca dudaron de sus capacidades. Con esfuerzo y perseverancia el niño pudo sobreponerse a su discapacidad. Por ello, la principal labor de este chico es precisamente, que su ejemplo de superación valga para el resto.

En sus presentaciones habla de su vida, la de un adolescente con síndrome de Down que tiene intereses, que le gusta el deporte y la música, que nada y anda en bicicleta.

Sus objetivos son principalmente cuatro puntos:

  1. Destacar las habilidades, talentos, dones y el potencial de los niños con esta discapacidad.
  2. Contrarrestar las bajas expectativas en los síndromes de Down.
  3. Demostrar que la alegría de vivir no se opone a estas personas.
  4. Mitigar la prevalencia de que todo lo dicho o escrito sobre el síndrome de Down proviene principalmente de personas sin esta discapacidad.

Un ejemplo para todos

Muestra de estas charlas fue la que se hizo en diciembre de 2012 en Houston, la reunión anual sobre la Trisomía 21. Allí Emmanuel encandiló a todos relatando sus aventuras y sus viajes por el mundo, sobre sus estudios y sobre su violín. Habló un poco en francés y sobre las obras de arte que había visitado durante su estancia en París. Luego respondió preguntas sobre su vida y sobre dudas que las personas tienen por su condición.

Su educación en casa fue reveladora para muchos, así como la importancia de la alfabetización temprana. Ejemplos concretos ayudan sobremanera en una lucha contracorriente. Su testimonio, más por su capacidad de superación que por sus habilidades concretas, son un estímulo y un gran empuje, para los niños con síndrome de down y sus familias. No están solos y por supuesto que son útiles, más de lo que ustedes puedan llegar a imaginar.

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Javier Lozano / ReL
Tomado de: http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=31458

¡Qué fallo! – SILVIO RODRÍGUEZ LE RESPONDE A RUBÉN BLADES

27 Feb

Las verdaderas revoluciones son siempre difíciles. Che Guevara sabía algo de eso y decía que, en las verdaderas, se vence o se muere, porque una revolución no es una tranquila, pacífica obra de beneficencia, como cuando las encopetadas damas de la alta sociedad salen a hacerle caridad a los que no tienen justicia.

silvio rodriguez web-06-01

Una revolución es un vuelco, una ruptura, un abrupto cambio de perspectiva. Es cuando los oprimidos dejan de creer en que los que mandan –los que los oprimen– tienen la verdad de su lado, y piensan que el mundo puede ser diferente de como ha sido hasta entonces.

Pero claro que los opresores no se resignan a abandonar sus posiciones de dominio y luchan a vida o muerte por ellas, aunque aparentemente, los “otros” sean sus connacionales: enseguida se enajenan de la mayoría del pueblo, porque las revoluciones –no los golpes de estado– siempre son obra de la mayoría.

En un respetuoso diálogo con el presidente venezolano aunque no tanto con sí mismo, el cantautor Rubén Blades, hace años uno de los abanderados de la canción social en América Latina, expone su concepto de revolución:

Para mí, la verdadera revolución social
es la que entrega mejor calidad de vida a
todos, la que satisface las necesidades
de la especie humana, incluida la necesidad
de ser reconocidos y de llegar al estadio
de auto-realización, la que entrega oportunidad
sin esperar servidumbre en cambio.
Eso, desafortunadamente, no ha ocurrido
todavía con ninguna revolución[1].

Ni va a ocurrir en ninguna revolución verdadera, Rubén. No era sino la voluntad de mejorar la calidad de vida de la gente lo que inspiró la Reforma Agraria cubana, que entregó parcelas a miles de campesinos sin tierra y, esencial para procurar mejor calidad de vida, fue la alfabetización cubana de 1961,–porque no hay autorrealización sin saber leer–pero enseguida llegaron la invasión de Bahía de Cochinos y el bloqueo económico que es repudiado cada año en la ONU, aunque acaba de cumplir 52.

Me fascina esa idea de que una revolución social “satisface las necesidades de la especie humana”, y claro que eso solo lo hace una revolución cuando se la ve históricamente: no habría democracia ni derechos humanos sin la prédica de los iluministas: sin Voltaire, Montesquieu, Rousseau, pero los que llevaron adelante esas ideas en la práctica social, los que las impusieron como “necesidades de la especie humana” –Danton, Marat, Robespierre , porque las monarquías gobernaban por derecho divino– guillotinaron a la aristocracia francesa que se rebeló contra ellas, la aristocracia que ahogaba en sufrimientos, en miseria los derechos de lossans culottes, acaso los que Evita Perón llamó en su momento “los descamisados” y Martí “los pobres de la tierra”.

El tiempo ha pasado, nos recuerda Blades, pero los derechistas venezolanos llaman “los tierrúos” a esos pobres sin zapatos que ellos explotan en el siglo XXI. Es imposible que una revolución haga felices a los dos grupos, porque la revolución va a dar justicia, y hacer justicia no es una fiesta de cumpleaños.

Es decir que nunca ha habido una revolución social como entiende Blades que debe ser. ¿Será que él no sabe lo que es una revolución social? Según se deduce de lo que escribe, no lo la sido ni la inglesa, ni la francesa, ni la rusa, ni la mexicana, ni mucho menos la cubana que lideró Fidel Castro. Presumo que tampoco la venezolana de hace doscientos años, pese a que Blades escribe de esa Venezuela que ama como “el pueblo de Bolívar”. Y ¿qué hizo el Libertador? ¿Una tranquila y plácida obra de bienestar social? No gritó Patria o Muerte, sino que firmó un decreto de guerra a muerte para los enemigos de la patria, que eran los de la revolución.

Blades no sólo lo proclama ahora en esa respuesta a Maduro, sino que lo cantaba en sus canciones latinoamericanistas: “de una raza unida, la que Bolívar soñó”. Entonces, ¿el intento de realizar el sueño de Bolívar no es el proceso integrador que emprendió Chávez, y que enfrenta a un imperio que nos quiere divididos, sino que únicamente servirá para mover el culo bailando salsa? Y cantar a voz en cuello: “A to’a la gente allá en los Cerritos que hay en Caracas protégela”. A “to’a esa gente” la protegen, además de María Lionza, los médicos de Barrio Adentro, porque esos que gritan y agreden en las calles no se ocuparon jamás de la salud de los venezolanos humildes.

Tal vez fue María Lionza la que los mandó a bajar de los Cerritos, cuando el golpe de estado de abril de 2002, para sitiar el ocupado palacio de Miraflores y exigir el regreso del presidente que habían elegido. No te dejes confundir, Blades, “busca el fondo y su razón”, y trata de entender las revoluciones de la historia, no las que soñamos para tranquilizarnos.

Para Blades, el programa político del chavismo “obviamente no es aceptado por la mayoría de la población”. Lo que quiere decir que la mayoría que eligió a Maduro, no lo es. Blades ignora las 18 elecciones ganadas por el chavismo y el casi 60% de votantes que el PSUV obtuvo en las elecciones de diciembre –que la derecha dijo que sería un plebiscito– y declara mayoría a los representantes de la vieja derecha derrocada por Pablo Pueblo, porque ese hombre –nos recordó Neruda– despierta cada doscientos años, con Bolívar.

Me recuerdo a mí mismo, en los años setenta, en el antiguo apartamento de Silvio Rodríguez, con su puerta negra en la que había golpeado el mundo, descubriendo los primeros trabajos de Rubén Blades con la orquesta de Willy Colón. Nos encantábamos de encontrar una salsa patriótica, “La maleta”, aunque sabíamos que no eran ideas unánimes entre los latinoamericanos. Ninguna idea hondamente renovadora consigue apoyo unánime, al menos cuando aparece: el poder establecido –eso que los norteamericanos llaman stablishment– tiene muchos resortes, muchas maneras de “convencer”, de imponer sus intereses, y sabe que son pocos los que no ceden ante ellos.

Una cosa es cantar y otra vivir lo que se canta, y cantarlo en todas partes. Tengo vivo el recuerdo de ese extraordinario salsero que es Oscar D’Leòn, cantándole, en los años ochenta, a un público cubano que lo adoraba, que llenaba un coliseo de 15 mil localidades para escucharlo y cantar con él. Lo recuerdo feliz, arrojándose al suelo del aeropuerto de La Habana para besar la tierra de la isla al partir y, a las semanas, lo vi abjurando de su viaje a Cuba, cuando los magnates del disco en el Miami contrarrevolucionario, lo acusaron de comunista por cantar en La Habana, y amenazaron con cerrarle todas sus puertas, que eran también las más lucrativas de su realización como artista.

Oscar sabía que esa derecha, esa burguesía –y mucho menos el poder imperial que tenían detrás– no bromeaban: a Benny Moré, que era el mejor cantante de América Latina, la RCA Víctor no le grabó un disco más cuando decidió quedarse a vivir y a cantar en la Cuba revolucionaria.

Todo me lo explico, pero tengo la tristeza de que ya no podré escuchar a Rubén Blades como ese cantor de nuestra América que quiso ser.

[1] Respuesta de Rubén Blades a Nicolás Maduro.

Guillermo Rodríguez Rivera
( profesor, ensayista y poeta. Doctor en Ciencias Filológicas por la Universidad de la Habana)
Tomado de: http://merida.gob.ve/index.php/ver-todas-las-noticias/1399-silvio-rodriguez-le-responde-a-ruben-blades
Nota: Recibimos tuiter informándonos:@WilOrtu .@doblepoder @martinher85 En honor a la verdad y al reconocimiento, el artículo no es de Silvio Rodríguez es de Guillermo Rodríguez Rivera y comentario de MARIROSI (@MARIROSI4) corrigiendo la nota. Gracias
POR ESTO ES QUE UNIDOS SOMOS INVENCIBLES

Honor a un hijo dilecto de nuestra Patria: Simón Díaz. Se nos fue UN VENEZOLANO DE ORO, ¡¡Caracha!!…

21 Feb

Hubo una época en la que mi mamá, luego de la muerte de mi padre, no podía pagar nuestro colegio porque era privado. Ella llegó a la escuela a explicar que no tenía cómo pagar y le dijeron:Quédate tranquila que por aquí pasó Simón Díaz y pagó un año entero del colegio de los muchachos, relató Servando.

Simón Díaz I

Esta anécdota la conozco de hace mucho tiempo, escuchada de los propios labios de Sol Musset, en esta oportunidad es su hijo Servando quien la refiere; y con seguridad muy poco conocida por el grueso de nuestro Pueblo. El Tío Simón sin alharacas, supo -casi en secreto- brindar solidaridad a la Sangre de nuestro Padre Cantor, en momentos cuando Sol y sus hijos pasaban por momentos muy difíciles, con seguridad los más difíciles de sus vidas.

Se nos fue UN VENEZOLANO DE ORO, ¡¡Caracha!!… Nuestra referencia llanera por excelencia que plasmó con sencillez, ternura y universalidad parte importante y fundamental de nuestra esencia venezolana.

Para Simón:

“La Vaca Mariposa tuvo un terné. Un becerrito lindo como El Tío Simón.
¡¡Hasta Siempre !!, Caballo apasionado de la Potranca Venezuela, que siempre te tuvo embarbascao.
¡¡Hasta Siempre!!, Hijo dilecto de la Patria Venezolana”

No permitamos que su obra se diluya en el tiempo: Simón Díaz es uno de nuestros imprescindibles como Hugo Chávez y Alí Primera. Sus legados son inspiraciones divinas, eternas, fundamentales para la supervivencia de todos los Pueblos nacidos para disfrutar juntas la Justicia social, el Amor y la Ternura. Simón, Chávez y Alí serán siempre Inspiración que ha de manar a borbotones desde lo más profundo de nuestra Tierra para que las generaciones que están por venir no desdibujen nuestra venezolanidad, nuestro bolivarianismo y sigamos teniendo ¡¡Patria, Patria querida!!

¡¡Hasta Siempre Tío de todos los venezolanos y venezolanas!!

Zulay Farías M.

zulayfariasm@gmail.com

LETRA DEL AÑO 2014 PARA VENEZUELA LETRA OFICIAL DE IFA DEL GRUPO ORUNMILA NI IFA ONIIFA

4 Ene

La UNESCO Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Proclamó el 21 de Octubre de 2005 al “SISTEMA DE ADIVINACION DE IFA PATRIMONIO CULTURAL INTANGIBLE DE LA HUMANIDAD”.

El sistema de adivinación IFA, que recurre a un gran corpus de textos y de fórmulas matemáticas, sus raíces se remontan al Antiguo Egipto, se extendió en las comunidades Africanas, y llega a América con los Negros africanos, esclavos de los conquistadores. Su gran desarrollo fue en Cuba, de ahí, se desprenden la principales Casas de IFA, para nuestro Continente.

La palabra IFA refiere a la entidad mística IFA u Orunmila, que consideramos como la divinidad de la sabiduría y del desarrollo intelectual.

La adivinación IFA no depende de una persona que tiene poderes misteriosos o proféticos, sino de un sistema de signos que son interpretados por el Sacerdote de IFA o Babalawo, literalmente “el padre de los Secretos”. Se aplica el sistema de adivinación IFA cada vez que se ha de tomar una decisión individual o colectiva importante.

En Venezuela la Religión de IFA fue traída, desarrollada y expandida por las Prestigiosas Casas de IFA de ADALBERTO HERRERA ALFONSO (OTURA TIYU), JHONNY PEREZ (+) (OGBE DI) IBAE. PABLO ROBERTO LARA (+) (OGUNDA KETE) IBAE. Se consolido con la formación de la primera asociación de BABALAWOS del país, ASOIFA. Institución rectora y pionera de los estudios de IFA en Venezuela. No podemos dejar de destacar los nombres de los principales BABALAWOS de Venezuela de quienes hemos aprendido y Seguiremos aprendiendo el respeto por nuestra Religión, el respeto a nuestro mayores, y los principios éticos y morales que deben ser el norte de todo AWO NI ORUNMILA, recordamos así al primer BABALAWO consagrado en Venezuela JOSE MANUEL PEREIRA (OKANA SHE) de manos de nuestro ADALBERTO HERRERA ALFONSO (OTURA TIYU).

RECONOCIMENTO ESPECIAL A NUESTROS MAYORES: MARCOS BELISARIO (OGBE TUA), JULIO PRADO (IWORI GUNDA), MIGUEL PREPO (OSHE SA), VLADIMIR OROPEZA (IRETE UNTELU) OSCAR MENDEZ (OGBE TUA), LEOPOLDO CADAVID RUBIO (IROSO KALU), FERNANDO INOJOSA (OGBE YEKU) ALFONSO HERRERA (IROSO BATRUPON), ERNESTO HERRERA (OTRUPON BEKENWAO), ELIECER ISTURIZ (OGBE KANA), MARVIN LOPEZ (IROSO TOLDA), CARLOS ABREU (OSA KANA), IVAN ROMERO (+)(IROSO FUN)IBAE;

El GRUPO ORUNMILA NI IFA ONIIFA: Es una Organización Universal, apolítica, sin fines de lucro, destinada a la Investigación, Docencia, y Estudios de la Religión de IFA. Fundada en el 2010 por el BABALAWO y Médico Cirujano UCV Dr. CARLOS GUÉDEZ, quien es AWO NI ORUNMILA OMO ODDUN, Descendiente de la casa de IFA de ADALBERTO HERRERA OTURA TIYU; fue Secretario General de la primera Asociación de BABALAWOS de Venezuela y Secretario General de ASOIFA.

Explicación necesaria:

IFA NO CONDENA, SOLO ADVIERTE.
Cada signo de IFA tiene un lado Positivo (Ire) y otro negativo (Osogbo).
Siguiendo los Sabios Consejos de IFA, se vive en IRE.
Todo el que haga Ebbó, será Salvo.

SIGNO PRINCIPAL DE LA LETRA DE IFA PARA VENEZUELA 2014:

– OSHE FUN

SIGNOS SECUNDARIOS:

– OSA KA

– OJUANI GUNDA

– OSHE MOLUO

.

OSOGBO (Negativo) ARUN (enfermedad) OTONOWA (esta escrito).

Gobierna: ODDUA

Ayuda a Gobernar: OBATALÁ

Defiende: OSHUN

Bandera: Bandera rectangular blanca, ribetes rojo y negro, franja amarilla

Bandera - orunmila ni ifa 2014

Breve información de las deidades que rigen la letra del año para Venezuela 2014 extraído del antropólogo Dra. Natalia Bolívar Arostegui del Libro Los Orishas en Cuba.

ODDÜA-ODUDÜA-ODDUWA:

Esta deidad es el Primer Rey de Oyó, muerto mayor. Representa los misterios y secretos de la muerte. Dueño de la soledad. Es andrógino. Odudúa, Oddun y Orula son hermanos que siempre andan juntos formando una trinidad. Por Odudúa se conoce a Olorun y se intuye a Olofin. Su mujer se llama Odduaremu u Oñó-Oro (que se sincretiza en Santa Ana, la que cura a los moribundos y asiste a las parturientas). También es considerado como un camino de Obatalá. Puede ser el más viejo de todos Como creador y hacedor de la justicia, es visto como un elemento divino e impersonal.

No es Orisha de Santeros o sacerdotes menores, sino de Babalawos. Por considerarse un camino de Obatalá, no se recibe directamente en Ocha aunque sí en IFA. Su día es el jueves y sus colores el blanco, el rojo y el negro.

Oddúa suele sincretizar con el Nombre de Jesús y con el Santísimo Sacramento. La afinidad entre Oddúa y Jesucristo parece descansar en que ambos fueron enviados por la Divinidad para ayudar al hombre y establecer determinado orden sobre la tierra.

Como se sabe, el Santísimo Sacramento se refiere a la Eucaristía, ceremonia que forma parte de la misa católica y donde, al consagrarse, el pan y el vino se convierten en la carne y la sangre de Jesucristo. La identificación entre Oddúa y Jesús es lo que ha dado pie a la sincretización del Orisha con el Santísimo Sacramento.

OBATALÁ:

Orisha mayor. Creador de la tierra y escultor del ser humano. Es la deidad pura por excelencia, dueño de todo lo blanco, de la cabeza, de los pensamientos y de los sueños. Hijo de Olofin y Oloddumare. Fue mandado a la tierra por Olofin para hacer el bien y para que gobernara como rey del planeta. Es misericordioso y amante de la paz y la armonía. Rige la buena conducta y es capaz de aplacar a su hijo Changó y a Oggún Areré. Todos Los Orishas lo respetan. Todos lo buscan como abogado. No admite que nadie se desnude en su presencia o se profieran frases duras o injuriosas. Sus hijos deben ser muy respetuosos.

Obatalá sincretiza con la Virgen de las Mercedes Su día es el 24 de septiembre y su color es el blanco.

OSHUN:

Orisha mayor. Dueña del amor, de la femineidad y del río. Es el símbolo de La coquetería, la gracia y la sexualidad femenina. Mujer de Changó e íntima amiga de Elegguá, que la protege.

Siempre acompaña a Yemayá. Vive en el río y asiste a las gestantes y parturientas. Se le representa como una mulata bella, simpática, buena bailadora, fiestera y eternamente alegre, con el persistente tintineo de sus campanillas. Es capaz de resolver tanto, como de provocar riñas entre Orishas y los hombres.

Su color es el amarillo, pero también se le atribuyen los coralinos y los verdes agua. Su día es el sábado y sus números son 5, 10, 15 y 25.

Se sincretiza con la Virgen de la Caridad del Cobre.

Actividades a realizar en este año 2014 por los Religiosos, aleyos y creyentes:

1. A ODDUA Y OBATALA: chivo blanco, flores blancas, a OSHUN: 2 gallinas amarillas, miel y Flores Amarillas.

2. Atención a los familiares fallecidos-Ancestros: realizarles misas en las iglesias a la cual se debe asistir, llevarle flores y comidas a las tumbas, atender su bóveda espiritual.

3. Ebbó de Tablero: esta ceremonia solo las realizan los Babalawos. Se realiza en cada casa con todos los miembros de la familia, osea un ebbo familiar, akuko melli, eyele melli, opolopo ori y efun. Eku , eya a OSUN.

4. Cada Religioso, aleyo o creyente: debe asistir los primeros días del año, a consultarse donde su Padrino de Santo o de IFA.

SIGNOS DE IFA PARA VENEZUELA 2014

OSHE FUN: Signo peligroso e impuro

En este oddun nace:

  • El incesto.
  • El idefa.
  • Las epidemias

Refranes:

  • El preguntar salva al hombre de errores, pero él no preguntar nos crea problemas.
  • Orunmila le cambio la hora y el tiempo a iku, use su Idde de Orunmila.
  • El cochino más ruin salvó la puercada.

Código ético de Ifá: El Awó no usa patilla ni bigote, ni anda sin pelarse.

PATAKIN:

Aquí se abandona al santo, dice IFA que en la tierra Elupa siempre había guerra entre ellos mismos y no sabían por dónde venía la misma, es que allí había una familia que se llamaba oyoyoran que le gustaba que todas sus cosas fueran rápidas porque sabía que el santo se demoraba tanto, por eso él había regado en el pueblo la creencia de Mayombe, la gente allí entusiasmada abandonaron al santo y se dedicaron a lo otro, llegando un tiempo en que se pasaban trabajo por el atraso que vino, y por la enfermedad de la garganta, la del vientre y la de la sangre. Oyuron fue el que se puso a ver qué era lo que pasaba y Orunmila le dio este signo y le dijo que era por abandono del santo, y que tenían que hacer ebbó, para poder salvarse. Oyuron hizo ebbó y se marchó de allí para otra parte.
La persona no debe abandonar su santo

OSA KA:

En este oddun nace:

  • La naturalidad de la muerte.
  • Los payasos: la persona ríe pero su corazón llora. La gente se ríe de usted

Refranes:

  • El que busca encuentra.
  • El plato que usted rompió, otro lo pagará; OSA KA tiene la habilidad de que otros carguen con su culpa.
  • El mal suyo está sentado en su casa.

Código ético de Ifá: Lo más natural en la vida es la muerte.

PATAKIN:

El IFA del caballo cansado: la persona estaba cansada de tanto trabajar que abandono todo y al final se quedó solo sin que nadie lo quisiera ni lo considerara.

OJUANI GUNDAEste signo es duro pues marca luto en las familias.

En este oddun nace:

  • El secreto de Olofin y el cofre cerrado de oddun.
  • La curiosidad femenina.

Refranes:

  • Uno tira la piedra y el pueblo carga la culpa.
  • Si un niño abre una cazuela hirviendo, vuelve a taparla por el calor.
  • Quien no mira hacia delante, atrás se queda.
  • Por una mujer se perdió el Igbodun.
  • No vayas a casa de nadie para que no sepas lo de nadie.

Código ético de Ifá: El Awó que no mira hacia delante, atrás se queda.

PATAKIN:

El tigre estaba vestido de colorado y fue a casa de Orumila. Este le dijo que hiciera ebbó y que se cambiara la ropa para que sus enemigos no lo conocieran y que no saliera a la calle sin antes hacer el cambio de ropa. Este Fue a salir y su mujer se lo recordó lo que le habían dicho. Y el no salió y sus enemigos no lo pudieron atrapar.

OSHE MOLUO:

En este oddun nace:

  • Los hábitos religiosos.
  • La fertilización de la tierra.

Refranes:

  • El cuchillo mismo no se puede hacer cabo.
  • Aquí destronaron a un rey e interviene Olofin.
  • A veces perdiendo se gana.
  • Lo que se deja no se vuelve a recoger.
  • Gallina sola para su cola.
  • A uno no le dan la flecha sin antes ir al campo de batalla.

Código ético de Ifá: el awó debe recibir a olofin.

PATAKIN:

Había un rey muy orgulloso y en su reinado existía un descontento muy grande y una emboscada, en vista de ello. El rey hizo que Orula lo registrara porque temía que lo destronaran. Orula lo vio y le salió este IFA en donde le dijo que tenía que orobu con la prenda que más valor tenia ósea su cadena con un gran coral. El rey se negó y no quiso creer que estaba al borde de perder su corona. A los siete días hubo en el reinado un gran descontento y Tumulto y el rey nervioso se fue a internar dentro del monte en donde la ropa se le destrozo, ya hambriento vio pasar a un vendedor de ñames, que era Eleggua disfrazado, el cual después de muchas suplicas le cambio la corona por un ñame. Entonces Eleggua llego al pueblo con la corona del Rey y contando en el estado desastroso que se encontraba El Rey y la gente sintiendo la ausencia del rey se determinaron a buscarlo por todas partes, dirigiéndose hasta la Plaza para sustentarse de los desperdicios de la misma, Pero la gente logro encontrarlo allí, y lo encontraron en el momento que el recogía cabezas de guineas y lo llevaron enseguida para su trono.

ASPECTOS GENERALES

La Letra Oficial de IFA para Venezuela 2014 nos habla de la necesidad de tomar muchas previsiones en el área ética y moral, reforzar los principios y valores de las familias venezolanas, habla del incesto, situación que debe evitarse a todo costo inculcando y reforzando la conciencia de cada uno de los miembros de la familia.

Las diferentes Religiones, Estado, Gobierno, Profesores, familiares, comunidades deben abocarse a fortalecer los núcleos familiares para que exista respeto mutuo entre sus miembros.

La letra de IFA advierte sobre EPIDEMIAS que puedan presentarse en el país si no se toman las previsiones necesarias y oportunas, recomendamos reforzar la Red Primaria de Atención a la Salud, unificar en un solo ente el Sistema Nacional de Salud para evitar la dispersión de recursos, e involucrar a todas las familias y sus miembros en campañas tan sencillas como lo es: hervir el agua y lavarse las manos adecuadamente.

Los signos hablan de problemas digestivos, problemas respiratorios, y problemas cutáneos.

PREVENIR PARA EVITAR

Las predicciones señalan que los líderes de todos los niveles (familias, comunidades, estados, gobierno, oposición) deben ser más amplios en cuanto a escuchar, solicitar todas las sugerencias del resto de sus miembros para así evitar cometer situaciones de anarquía, autoritarismo: el preguntar salva al hombre de errores, tomar en cuenta todas las opiniones. Los gobernantes deben ser humildes honestos asumir sus errores y responsabilidades. IFA recomienda no embarcarse ni continuar proyectos que no sean viables.

Los líderes pueden perder su corona.

ASPECTO SOCIAL

ERDIBRE:

En este oddun nace:

  • La caja del tambor.
  • Las siete potencias africanas.
  • Las paredes tienen oídos

Refranes:

  • Si una madre pare a un hijo, puede volver a nacer de su hijo.
  • Si un padre ha olvidado a un hijo, no importa cuánto tiempo tome el hijo para volver a implorar a su padre.
  • No hay mujer preñada que no pueda parir a un Babalawó.
  • Orunmila dijo: traer el cielo a la tierra y la tierra al cielo.
  • La voz de Edibre llena todo el Igbodun de Ifá.
  • No vuelva con lo que tuvo.

Código ético de Ifá: El Awó lo escribe todo para estudiarlo después.

ODI KA: Marca perdición; signo perverso maligno; signo de Ituto.

En este oddun nace:

  • Oddua.
  • El iyawo y su presentacion al tambor cuando cumpla el año.
  • Que se mate al hombre por primera vez.

Refranes:

  • Para vivir en paz es más necesario esconder los méritos que los defectos.
  • El que aplaude los actos de un malvado es de su propia calaña.
  • En la tierra no hay justicia divina.

Código ético de Ifá: En la tierra no hay justicia divina.

Estos signos vienen en IRE lo cual indica que va a haber mejoría desde el punto de vista social si se toman en cuentan las siguientes recomendaciones:

  1. Desarrollar, aplicar y llevar todos los proyectos y programas para mejoras sociales a toda la población sin discriminar tendencias políticas, sexo, color, religión y condición social.
  2. La justicia debe ser para todos por igual.

ASPECTO ECONÓMICO

OYEKUN TRUPON: IFA de afeminado.

En este oddun nace:

  • Cocinar por primera vez en parrilla.
  • La fiebre amarilla.

Refranes:

  • Si los de su casa no lo consideran, los vecinos mucho menos.
  • Cosas porfiadas, cosas perdidas.
  • Por los malos consejos se hunde a un pueblo.
  • Libre de culpas y penas.
  • No esté seguro donde usted vaya, no lo vayan a botar.

Código ético de Ifá: El Awó se ocupa de Ifá para que lo consideren como Awó

IROSO MELLI: Es la Religiosidad. Representa el tablero de IFA, Habla la vista y la lagrima, Marca suicidio y pérdida de la memoria.

En este oddun nace:

  • La humildad.
  • La fosa mortuoria.
  • El espíritu de osun.

Refranes:

  • Sin obstáculos no hay éxito.
  • Nadie sabe lo que hay en el fondo del mar.
  • El que parió derecho, parió jorobado.
  • Las cosas de este mundo son reguladas cuando cada una de ellas llega a su fin.
  • Hay quien se saca un ojo por ver a otro ciego.
  • El martillo robusto marca el piso con su cabeza.
  • Si un pájaro quiere picar la pringamoza, que se arme de un pico de acero.
  • El fuego se extingue, el sol se oculta, más el rojo de la cola del loro no se apaga nunca.
  • Dándole de comer a la deidad de la mala fortuna, de seguro que viviré tranquilo.
  • Cuando el águila vive, el canario suelto no llega a ser obá.

Código ético de ifá: El awó cuida su corona porque es rey

Los signos de IFA señalan la necesidad de que se haga un cambio completo en las políticas económicas del país para evitar el osogbo, esto es: buscar mejores asesores, universidades, académicos. Ajustar las políticas económicas a la realidad del país, y evitar la importación y el endeudamiento con países extranjeros. Recomendamos impulsar todas las industrias nacionales. Continuar la lucha contra el dólar paralelo y así fortalecer nuestra moneda.

ASPECTO SALUD

OJUANI HERMOSO:

En este oddun nace:

  • La luz de las velas.
  • Las consultas con los espíritus.

Refranes:

  • Si usted no se quiere, no puede querer a los demás.
  • Un Babalawó lleno de poder es menos poderoso que un Orisha.
  • Lo que se ensucia lavándose se limpia.

Código ético de Ifá: El Awó sabe lo que ha sido hasta hoy, pero no lo que será mañana.

OSHE PAURE: Marca la enfermedad y la muerte, No se hace nada sin dinero.

En este oddun nace:

  • La videncia.
  • Las distintas religiones.

Refranes:

  • Un sabio no dice nada de sí mismo a un amigo, de lo contrario todos sus secretos íntimos serían divulgados en la primera pelea que tengan.
  • No se debe llevar el corazón en las manos.
  • La sabiduría de Olodumare es infinita.
  • La dulzura camina con la amargura.
  • Haz bien a una piedra y ella te lo devolverá.
  • El cielo confirma lo que usted hace.

Código ético de Ifá: El padrino se perjudica cuando no actúa bien con el ahijado.

Hemos advertido los posibles brotes de epidemias del país, que requieren de la participación del Estado, Gobierno y cada uno de sus miembros. Lo más importante es quererse uno mismo, y asistir a sus consultas médicas odontológicas preventivas, evitar los excesos de alimentación, bebidas y realizar ejercicios moderados, no fumar, reducir al mínimo el consumo de azúcar, realizarse sus pesquisas de cáncer de cuello uterino (citología), cáncer de mama (mamografía), cáncer de estómago (endoscopia), cáncer de próstata (antígeno prostático), control de la presión arterial, y reducir el nivel de estrés. Quiérase usted primero para que pueda querer a los demás.
Y recuerde: Invertir en su salud es Invertir en su vida.

ASPECTO POLÍTICO

OJUANI YEKU:

En este oddun nace:

  • El dominio de la mujer sobre el hombre.

Refranes:

  • Si el viento sopla hace lanzar las hojas de derecha a izquierda.
  • El que da comida a un hambriento, da comida y alimento a su corazón.
  • Olofin dijo: “yo envío las enfermedades al mundo pero las curo también”.
  • Por la malacrianza de un niño se puede perder a un grande.
  • Cuando el viento sopla, hace ondular las aguas del río.

Código ético de ifá: olofin prueba la bondad del awó.

OGBE TUMAKO: Aquí fue donde tuvo lugar la degollación de los Santos Inocentes.

En este oddun nace:

  • El IRE que viene del cielo.
  • Echar un carbón encendido al ozain que se prepara.
  • Que por error entre un afeminado a IFA.

Refranes:

  • Quien pisa con suavidad va lejos.
  • Cuando un niño llora hace llorar a su madre.
  • Pon a tu hijo sobre la espalda y atiéndelo al instante.

Código ético de Ifá: El Awó respeta lo que hace cada cual, porque cada Awó es rey en su tierra.

Los signos de IFA indican que el aspecto político para Venezuela seguirá en conflicto (osogbo) ojala entiendan los políticos que existen puntos de acuerdo para garantizar mejores condiciones a la población. IFA señala que en este año la mujer tendrá mayor participación en la política Venezolana.

ASPECTO LABORAL

OSHE PAURE: Marca la enfermedad y la muerte, No se hace nada sin dinero.

En este oddun nace:

  • La videncia.
  • Las distintas religiones.

Refranes:

  • Un sabio no dice nada de sí mismo a un amigo, de lo contrario todos sus secretos íntimos serían divulgados en la primera pelea que tengan.
  • No se debe llevar el corazón en las manos.
  • La sabiduría de Olodumare es infinita.
  • La dulzura camina con la amargura.
  • Haz bien a una piedra y ella te lo devolverá.
  • El cielo confirma lo que usted hace.

Código ético de Ifá: El padrino se perjudica cuando no actúa bien con el ahijado.

OBARA KOSO: Aquí se curan las enfermedades de Asojuano, Nació la corona de dada Banani

En este oddun nace:

  • El marañón.
  • Que el árbol de los Anaí es el galán de noche
  • El rey necesitado.

Refranes:

  • Virtud hay una, maldades muchas.

Código ético de Ifá: Los reyes también necesitan su consejo.

IFA predice pocas mejoras en el aspecto laboral, sugerimos se firmen las convenciones colectivas de trabajo, se valore y se remunere más el trabajo intelectual. Y deben evitarse las persecuciones a sindicalistas, todo esto para tener un mayor rendimiento de nuestros trabajadores.

ASPECTO RELIGIOSO

OSA FUN: Aquí fue donde el mono vendió a Obatalá ante Olofin. Y Donde la jicotea y el perro se pusieron en porfía. En este signo Olofin les ordenó a los muchachos hacer la estera pero ellos querían gobernarse solos y no respetaban a los mayores, Olofin les pregunto ¿quiénes les enseñaron a ustedes? Ellos le contestaron – los mayores, Olofin les dijo entonces ustedes son los malos. Y los mando a matar por desobediente.

Nota: Aquí los menores no respetan a los mayores

En este oddun nace:

  • Cuando las mariposas van a la ciudad, los niños las matan.

Refranes:

  • Mira hacia delante y hacia atrás.
  • Lo que se ofrece constituye deuda.
  • Lo que se escribe no se borra.

Código ético de Ifá: El Awó ayuda al necesitado desinteresadamente y perdona al enemigo que se arrepiente sinceramente.

OSA KULEYA: En este oddun Olofin critica a todas las religiones que no fueran IFA. Por eso todos los que practican todas esas religiones algún día tienen que ir ante IFA. IFA es la Religión más antigua de nuestro mundo. Merece el respeto de todos

En este oddun nace:

  • El sacar a oggun del monte si se va a coronar a uno de sus hijos.
  • Las bibliotecas.
  • El espantapájaros
  • El nombre de Yanza.

Refranes:

  • Si tú tienes un gran pescado, debes darle de comer al arroyo.
  • Guerra con vivos es mala, con muertos peor.
  • Amarre el barco para que no se le vaya a pique.
  • A la jicotea le gusta el baile pero no tiene cintura.

Código ético de Ifá: El Awó no acude a otras religiones porque Ifá es la única religión bendecida por Olofin.

ASPECTO AMBIENTAL

IWORI BARA:

En este oddun nace:

  • La apetevi ayefa.
  • Los celos.
  • La irradiación espiritual.
  • La virtud de la pica pica.
  • El cargo de olowo ozain.

Refranes:

  • Tanto da el cántaro a la fuente hasta que se rompe.
  • Por tener buen corazón pierde.

Código ético de Ifá: El Awó debe tener carácter y prudencia para ubicar a cada cual en su puesto para que viva con decoro y su casa no sea un desastre.

OGUNDA KUANAYE: Árbol que se poda retoña. Cuando ve este IFA puede haber tragedia en la calle.

En este oddun nace:

  • La doble personalidad.
  • La fuerza de la sangre en el ser humano.
  • El falso profeta.
  • La ambición del rio (Oshun).

Refranes:

  • Una guerra secreta es la que se vuelve contra un rey.
  • Quien siembra ñame, no comerá del lodo del suelo.
  • Quien construye su casa, no dormirá en la copa de un árbol.
  • Pendenciero es como muerto viajando de noche.
  • Quien sabe saludar, sabe calumniar.
  • Más vale pasar la noche irritado por la ofensa que arrepintiéndose por la venganza.
  • El sueño de un perro nunca llega a nada.
  • El mayor que aprenda IFA, no comerá nueces envejecidas.

Código ético de Ifá: Lo que se sabe no se dice.

Recomendamos cuidar nuestros recursos naturales, especialmente los ríos, nuestra Madre Oshun reclama su cuidado y atención.

COMPROMISOS DE TODOS LOS RELIGIOSOS, ALEYOS Y CREYENTES DE IFA:

Existencia:

Ofrecer mi vida al culto y veneración de IFA, hasta que Olodumare me reclame a su presencia.

Estudio:

Realizar los estudios y aprendizajes de otras religiones, y de cuanto saber permita impartir orientaciones acertadas a cada caso.

Honestidad:

Ser fiel a los preceptos de IFA impartiéndolos con veracidad y exactitud.

Humildad:

No hacer alardes ni mal uso de sabiduría y del sacerdocio. Ser sencillo y llano tanto con el débil como con el poderoso.

Generosidad:

Prestar su ayuda y cooperación al necesitado sin esperar nada a cambio. Es brindar mi ayuda y cooperación más abierta y desinteresada.

Sinceridad:

No hacer uso de la falsedad y /o la mentira bajo ningún concepto. Manifestar la verdad de IFA en todo momento, con absoluta responsabilidad.

Respeto:

Evitar caer en faltas éticas, morales y religiosas.

Reserva:

Saber guardar el prudente silencio religioso al tener conciencia de situaciones del prójimo, que deben permanecer en el más riguroso secreto.

Obediencia:

Cumplir las normas y preceptos que el sacerdocio exige: fiel y lealmente.

Solidario:

Sentir como propio el dolor y el pesar humano, brindando las cooperaciones de solidaridad que impone el sacerdocio que práctico.

Consecuente:

Estar en la plena conciencia de mis obligaciones con el prójimo sea quien fuere.

Perseverancia:

No desmayar en la atención y ayuda al necesitado.

Tolerancia:

Comprensivo frente a las debilidades y carencias humanas.

Fe:

Es la convicción de lo que se profesa.

Esperanza:

Es la añoranza del logro a que se aspira.

Caridad:

Es el cabal cumplimiento de mi sacerdocio con humildad.

Comité de Redacción

Carlos Guédez. AWO NI ORUNMILA OMO ODDUN
Oreanny Capote. APETERBI NI ORUNMILA. OMO OBATALÁ

PROYECTO ORUNMILA
Con información de: http://proyecto-orunmila.org/letra-del-ano-la-letra-del-ano/venezuela/grupo-orunmila-ni-ifa-oniifa/la-letra-del-ano-2014-letra-del-ano-2014

La letra del año 2014 según la Asociación Cultura Yoruba

2 Ene

CONSEJO CUBANO DE SACERDOTES MAYORES DE IFA

Altar de los Santos

Signo: Egiobe.

Profecía: Ire ariku oyale lowo Orunmila (un bien de salud, gracias a Orunmila)

Aldimú: Akara bibo. (Ponerle a Orunmila 16 rodajas de pan con cascarilla y manteca de cacao, acompañado con 2 velas.

Gobierna: Yemaya

Acompaña: Elegua

Bandera: Azul con ribete rojo.

EBO: 1- chivito, 1 gallo, agua de mar, añil, una piedra de arrecife. pluma de tiñosa, telas blanca y azul, tierra de la puerta de la casa, tierra de los zapatos, pelo de chiva, una granada, pecado ahumado, jutia ahumada, maíz tostado, manteca de corojo, miel, 2 cocos, 2 velas, manteca de cacao, Opolopowo.

REFRANES DEL SIGNO

1- La mariposa quiso volar antes de tiempo y se le quemó las alas.

2- Todo lo tengo y todo me falta.

3- Dios le da barba al que no tenga quijá.

4- A Rey muerto, Príncipe coronado.

En este signo nace:

Las aguas y las tierras.

La unidad y lucha de contrarios.

La separación y la discordia.

El ras de mar y sus nefastas consecuencias.

OBRAS DEL SIGNO:

Mojarse el cuerpo con agua añilada y regar agua añilada, dentro de la casa, dejándola por un rato y después baldear la misma

Plantas del signo: Granada, ceiba.

RECOMENDACIONES

Dice Ifa: Que debemos ser muy organizados en todos los aspectos de la vida, para garantizar una mejor forma de vida.

Dice Ifa: Que debemos evitar bochornos, ya que esto conllevaría a reacciones adversas sobre nuestra salud y en nuestras relaciones interpersonales.

Dice Ifa: Cumplimentar con Olokun y Yemaya según los designios que nos ofrezcan en seguimiento religioso y espiritual, nuestros mayores.

Dice Ifa: Que debemos este año darnos un pargo a la cabeza previa consulta.

Dice Ifa: Que debemos evitar el consumo de alcohol, tabaco y drogas.

Dice Ifa: Que debemos esmerar el cuidado de nuestros mayores, manteniendo una buena relación con ellos, para así estimularlos ya que eso le hará mucho bien.

Dice Ifa: Que debemos realizar todos en la casa, ebo (limpieza, sacrificio) para así, evitar pérdidas y llantos.

Dice Ifa: Que debemos vestir de blanco sistemáticamente para depurar energías negativas.

Dice Ifa: Que cuando invoquemos a un oricha no debemos olvidar el uso del agua.

Dice Ifa: Que se recomienda el acudir a sus mayores siempre, para tener la bendición de Olodumare.

Dice Ifa: Que debemos cuidarnos de las enfermedades, digestiva, cardiovasculares, los pulmones, la vista, los riñones, la columna vertebral y las enfermedades de trasmisión sexual.

Dice Ifa: Que este año se debe hacer un seguimiento severo a los fenómenos climatológicos, que conlleven a perdidas, por ras de mar, sismos, lluvias, penetraciones del mar, inundaciones, huracanes.

Dice Ifa: Que debemos evitar ingerir comidas atrasadas y frutas arenosas con el fin de evitar problemas digestivos.

Dice Ifa: Que debemos mantener la familia unidad tanto familiar como religiosa.

Dice Ifa: Que debemos ser humilde y sencillos, y evitar la soberbia, el genio y la mala forma para con los demás.

Dice Ifa: Que se recomienda darle un chivito a Elegua, para mantener los caminos abiertos.

Dice Ifa: Que debemos esmerarnos con la higiene tanto de nuestros cuerpos como de nuestras viviendas.

Dice ifa: Que debemos evitar el vernos inmiscuidos en negocios ilícitos o de corrupción para así evitar enfrentamientos con la justicia.

Dice Ifa: Que los religiosos debemos evitar la falta de respeto, entre nuestra familia tanto sanguínea como religiosa e incluso entre compañeros de trabajo.

Para conocimiento general

El primero de Diciembre del 2013, con la presencia de un número significativo de Babalawos cubanos y de otros países y los miembros del consejo Cubano de Sacerdotes Mayores de Ifa, se realizaron las ceremonias correspondientes a la Pre- apertura de la Letra del año 2014 en la Asociación Cultural Yoruba de Cuba.

Las recomendaciones fueron las siguientes:

Se dio lo que pidieron las 25 posiciones fundamentales. En todos los casos la respuesta de las deidades, fueron muy satisfactorias.

El día 30 de Diciembre del 2013, se hicieron los sacrificios correspondientes a las deidades que se determinó en la Pre- Apertura.

REALIZADO SUS CEREMONIALES EN LA “ASOCIACIÓN CULTURAL YORUBA DE CUBA”

CUBADEBATE
Tomado de: http://www.cubadebate.cu/?p=333941

EN DISCOVERY SALUD SEÑORES!!!! “LA SANGRE SE PUEDE SUSTITUIR POR AGUA DE MAR”

12 Ago

Este tipo de informaciones, son las que le dan peso específico a la propuesta que hicimos hace varias semanas de que ya es hora de que UNASUR, CELAC y ALBA, se reúnan y conformen un nuevo organismo para el control de la salud para NUESTRAMÉRICA.

La visión CAPITALISTA de la FDA, jamás permitirá que alimentos, medicamentos o sistemas de salud de origen natural o de fácil acceso para los seres humanos sean autorizados, en desmedro de las utilidades escandalosas de las distintas transnacionales de fármacos, drogas, alimentos y otras necesidades de la salud de los seres vivos.

Lo mismo pasa con la hoja de COCA, que está considerada como el vegetal que más nutrientes tiene para los seres vivos y que al ser procesada produce un sin fin de productos para nuestra salud, al igual que la PIRA de nuestros indígenas KATUGUA (Karibes-Tupi-Guarani) y la QUINOA de los Incas y otros pueblos de NUESTRAMÉRICA.

La FDA, SIEMPRE TRATARÁ de OCULTAR, IMPEDIR CON SUBTERFUGIOS LEGALES, que este tipo de informaciones se hagan públicas e INVENTARÁ todas las excusas para no acabar con su “MANO INVISIBLE DEL MERCADO” que le permite abultar sus ganancias, ACABANDO CON LA “RAZA HUMANA”.

Martín Hernández Bracho
@martinher85

DESPIERTEN...!

En 1974 se realizó en la Universidad de La Laguna de Tenerife un singular experimento: diez perros recogidos de la vía pública en deficientes condiciones de salud fueron utilizados para constatar que ¡la sangre puede ser sustituida por agua de mar! El trabajo fue titulado Experiencias de utilización de plasma marino como sustituto de la sangre pero nadie hizo caso. En 2.003 los autores de aquel experimento firmarían un documento avalando de nuevo sus conclusiones pero otra vez fue ignorado. Han pasado diez años desde entonces y quienes deberían haber valorado la importancia de este hallazgo siguen ocultándolo…para proteger a quienes negocian con la sangre. Pues bien, nos lo explica al detalle uno de aquellos investigadores, miembro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

En 1.897 el famoso investigador francés René Quinton presentó en el Laboratorio de Fisiología Patológica de Collège de France, una de las instituciones francesas, los primeros estudios…

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